Tanto Racing como Huracán tenían
un ojo puesto en el partido por Libertadores de esta semana. Tanto Huracán como
Racing pusieron equipos alternativos, guardando la artillería pesada para
dentro de unos días. Pero el del Globo terminó siendo más alternativo que el de
la Academia y pagó la falta de recambio con una derrota.
Racing se plantó un poco mejor en
la cancha. Sin mucho, tuvo más la pelota que Huracán. El Globo trató de suplir
la falta de titulares con un juego insistente y molesto, pero las líneas
estuvieron descoordinadas. Algunas cosas de Romero Gamarra y las corridas de
Miralles fueron todo lo que Huracán pudo ofrecer. A los 33, un mal saque de
Marcos Díaz a lo que se sumó la desatención de una defensa que fue perdiendo la
marca escalonadamente le dio a Martínez la oportunidad de meter el único gol
del partido.
Una plancha peligrosísima de
Martínez sobre Araujo dejó a Racing con diez al inicio del segundo tiempo. El
Globo se lanzó a buscar el empate y, sobre todo a partir de los ingresos de
Molina, Bogado y González, hubo momentos en los que se acercó bastante. Poco a
poco, lo de Huracán fue limitándose a centros no siempre bien dirigidos a un
área superpoblada por los jugadores de ambos equipos. Racing se dedicó a
aguantar, aunque en dos oportunidades hizo que Marcos Díaz tuviera que lucirse
con atajadas espectaculares. A dos minutos del final la Academia sufrió otra
expulsión pero al Globo no le dio el tiempo para aprovecharlo.
Se notó que Huracán tenía un
equipo suplente. Trató de disimularlo durante algunos minutos del primer
tiempo, sobre todo a partir de la interesante actuación de Villarruel, pero no
fue suficiente. En realidad, Huracán se paró mejor en la cancha cuando Bogado y
González entraron. La pelota circuló con más fluidez. El problema fue no
aprovechar las bandas. Tanto Chacana como Espinoza y Araujo tuvieron un partido
para el olvido. En el caso del primero, casi no tocó el balón y nunca fue
opción de pase. Los otros dos estuvieron imprecisos y, más que aportar,
estorbaron en la creación de juego. Además, perjudicó el hecho de no contar con
un 9 de raza para culminar las jugadas.
El llamado de atención es grande.
Huracán cuenta, como mucho, con catorce jugadores para ser titulares y
responder. El mercado de pases no se encaró correctamente y el equipo debe
pagar las consecuencias perdiendo partidos accesibles o jugando con los mismos
once dos veces por semana. Ahora la prioridad es este presente maravilloso de
Copa Libertadores, pero, mirando un poco más allá, reforzarse adecuadamente es
algo que debe estar en carpeta.
CeciQuemera

No hay comentarios:
Publicar un comentario