martes, 31 de mayo de 2016

Análisis de los jugadores y del DT



Se contará como partido jugado aquel en el que el futbolista haya sido titular o bien haya estado en la cancha por más de quince minutos.

Marcos Díaz (25 partidos, 24 goles recibidos): Siempre es una garantía bajo los tres palos. Aún hoy sigue llamando la atención su facilidad para adueñarse del área chica y, en no pocas ocasiones, también de la grande. Pocos errores cometió, quizá el único haya sido la poca predisposición para salir jugando por abajo. Atajada tras atajada, partido tras partido, volvió a demostrar lo que todos sabemos: es uno de los mejores arqueros del fútbol argentino.

San Román (19 partidos): Pepe tuvo que hacerse cargo de dos tareas, la defensiva y la ofensiva. Si bien hubo varias ocasiones en las que sus incursiones en el ataque dejaron su banda excesivamente desprotegida, también hubo partidos en los que los rivales fueron incapaces del vulnerar el lateral. Le faltó un poco más de astucia adelante para sacar más provecho de sus proyecciones.
Nervo (16 partidos): Este año le tocó quedarse afuera de las canchas por varias semanas a causa del accidente, pero en ningún momento eso puso en juego su titularidad. Tuvo errores puntuales pero nunca dio sensación de inseguridad en el fondo. Sobrio y decidido, fue un hueso duro de roer para los delanteros.
Mancinelli (23 partidos): Fue uno de los jugadores más importantes de once titular y el que más se destacó en la defensa. Ganó tanto por arriba como por abajo, se arriesgó para evitar que el peligro llegara demasiado lejos en la propia área, se ocupó de cubrir los errores de sus compañeros, y hasta incursionó en el ataque con criterio sin que eso significara descuidar la defensa. En lo futbolístico y en lo anímico fue un estandarte del equipo.
Balbi (23 partidos): Este semestre no fue para Luciano tan bueno como el año pasado. Perdió la regularidad y fue el eslabón más débil de la defensa, sin que su rendimiento llegara a ser malo del todo. Aun sin sumarse tanto al ataque como San Román, hubo partidos en los que los espacios que dejó en su lateral fueron preocupantes. Por supuesto, no hay que olvidar que lo condicionó el hecho de ser uno de los jugadores que más minutos acumuló en la cancha.
Araujo (9 partidos): En un principio fue una alternativa muy interesante, sobre todo por la calidad de volumen de juego que sumaba cuando participaba en la tarea creativa. En la segunda mitad del semestre perdió mucho nivel y no fue ningún tipo de garantía ni adelante ni atrás.
Risso (11 partidos): Fue de los más regular del equipo suplente. Cumplió sin estridencias ni errores groseros cuando le tocó reemplazar a Nervo o a Mancinelli.
Sosa (4 partidos): Jugó muy poco pero es importante mencionar que rindió muy bien cuando ocupó la posición que le corresponde (defensor central). Interesante apuesta a futuro.

Fritzler (20 partidos, 1 gol): Llegó a cumplir con la complicada tarea de reemplazar a Vismara y lo logró desde el primer partido. Con un perfil un poco más defensivo que la Bruja, se ocupó de cubrir muy bien el mediocampo dejando a Bogado más libre para que se volcara al ataque. Muy correcto para realizar quites y sin complicaciones innecesarias para llevar la pelota hacia adelante, fue uno de los jugadores más regulares del equipo.
Bogado (26 partidos, 1 gol): Ya fuera de titular o entrando a reemplazar a algún compañero, Mauro participó en todos los partidos de este semestre y eso jamás significó una merma en su rendimiento. En sus pies comenzó la tarea creativa de cada partido pero también fue uno de los primeros en aparecer cuando tocó recuperar la pelota. Las pocas veces que ingresó desde el banco de suplentes lo hizo para cambiar la cara del equipo y siempre tuvo éxito.
Montenegro (23 partidos, 1 gol): El Rolfi fue ese jugador cuyo buen o mal juego hizo que la balanza se inclinara hacia Huracán o hacia sus rivales. Los mejores partidos del Globo coincidieron siempre con buenos rendimientos de Montenegro. Su cabeza experimentada y sus pies habilidosos fueron una apuesta que valió la pena hacer. Hacia el final del semestre el cansancio hizo que perdiera nivel y eso repercutió directamente en el equipo.
González (23 partidos, 5 goles): Llegó a Huracán sin hacer demasiado ruido y generando cierta desconfianza. Sorprendió a muchos por su gran capacidad de manejar los tiempos del juego. Fue una presencia inesperada para los defensores rivales (es el segundo goleador del equipo) pero también cumplió cuando tuvo que retrasarse un poco para sumar a la creación de juego. Pese a no contar con la rapidez de los juveniles, compensó con experiencia. Se convirtió en una de las cartas fuertes del Globo.
Villarruel (10 partidos): Lucas ya no es lo que fue años atrás. Impreciso, lento, sin grandes intervenciones en la defensa ni muchas ideas en el ataque, fue uno de los puntos más flojos del equipo. Se sabe que puede dar mucho más aunque todo indica que lo demostrará en otro club.

Espinoza (20 partidos, 3 goles): Fue un año complicado para Cristian. Nunca encontró la regularidad y hubo pocos partidos en los que gravitó como solía hacerlo. Mostró chispazos de su talento. Se lo vio atado, contenido. Cuando Huracán empezó a perder calidad de juego en la segunda mitad del semestre, debió cargar él solo con la responsabilidad de crear adelante y no obtuvo grandes resultados. Tuvo sus mejores rendimientos cuando el buen juego del equipo lo dejó más suelto.
Romero Gamarra (22 partidos, 3 goles): Fue quien sumó explosividad a los ataques del Globo aunque todavía no es un futbolista de partidos enteros. Sus intervenciones aportaron frescura y picardía a la tarea de romper las líneas rivales. El Kaku se divierte adentro de la cancha y eso se nota muchísimo.
Chacana (11 partidos): Prometía mucho pero dio muy poco. Parecía un futbolista rápido, ágil, inteligente, pero sus buenas intervenciones fueron contadas. Constantemente escondido detrás de sus defensores y sin astucia para picar en el ataque, no sumó nada al equipo.
Abila (23 partidos, 16 goles): Sin lugar a dudas, fue la estrella de Huracán en este semestre. Todo eso que venía demostrando desde que llegó al Globo hace dos años y medio (rapidez de reacción, cabeza para aprovechar su cuerpo, picardía para gambetear, sentido del juego en equipo, viveza para aprovechar el hecho de que sus marcadores siempre lo creyeran en posición adelantada) se potenció en estos últimos meses y lo convirtió en figura. Cuando el equipo lo acompañó, fue imparable. Definitivamente es uno de los mejores delanteros de nuestro fútbol. No es exagerada la preocupación por un futuro sin Wanchope.
Miralles (14 partidos, 1 gol): Tuvo mejores rendimientos que el año pasado pero no fue una alternativa de gran calidad. Le costó encontrar su lugar en la cancha. Cuando le tocó jugar con Abila, se superpuso a su posición y terminó molestando más que ayudando. Cuando tuvo que reemplazarlo cargó con la responsabilidad de hacer goles a pesar de no ser centrodelantero. Quizá hubiera aportado más jugando un poco más retrasado en el campo.

Toranzo (5 partidos) y Mendoza (2 partidos, 1 gol): Pese a haber jugado muy poco tiempo por el accidente, es importante mencionarlos. Futbolísticamente hablando, fueron jugadores que se extrañaron. La creación de juego del Pato es clave para Huracán desde hace mucho tiempo y Mendoza hubiera sido una buena alternativa para Wanchope (metió el gol de la clasificación a la fase de grupos de la Libertadores). Poniendo el foco en los aspectos extrafutbolísticos, es admirable el coraje que Patricio y Diego tuvieron para recuperarse en muy pocos meses, además de su siempre cálida presencia acompañando al equipo desde afuera de la cancha.

Los demás futbolistas que participaron durante este semestre (Giordano, Marinelli, Muller, Mandarino, Leando Díaz y Molina) jugaron muy poco tiempo para realizar un correcto análisis de sus desempeños.


Domínguez (47,3% de efectividad, 10 ganados, 7 empatados, 9 perdidos): Esta era la oportunidad que tenía Eduardo de demostrar sus capacidades como DT. Cumplió. Fue clave para mantener en alto el ánimo de un equipo que tuvo que pasar por situaciones dificilísimas. Tuvo que hacer malabares para afrontar dos competencias en muy poco tiempo con un plantel extremadamente corto. Eligió no elegir uno de los dos frente sobre el otro casi hasta el final y se hizo cargo de las consecuencias. Fue muy sobrio a la hora de tomar decisiones y de mostrarse como la cara del grupo. Lo ideal sería que este haya sido el punto de partida para un proyecto, al menos, a mediano plazo. Domínguez tiene buena madera con la que trabajar.

CeciQuemera

sábado, 28 de mayo de 2016

Análisis del equipo



El 2016 de Huracán fue complicado. Más allá de todos los escollos deportivos que tuvo que superar, por cuestiones extrafutbolísticas, el plantel vio en peligro su vida. A pesar del enorme condicionamiento anímico que los jugadores sufrieron, Huracán se recuperó de todas las malas y las difíciles que le tocó enfrentar. El temple de este equipo sorprendió a todo el mundo del fútbol.

Febrero comenzó con la gran noticia de la clasificación a la etapa de grupos, pero la alegría duró muy poco. El día que el plantel regresaba del partido de vuelta por el repechaje, el micro que los transportaba volcó, poniendo en riesgo la vida de todos los jugadores y el cuerpo técnico. Además de las consecuencias psicológicas, Huracán debió enfrentar los primeros problemas concretos a sólo diez días de comenzado el año. Tanto Toranzo como Diego Mendoza habían sufrido heridas que los dejarían fuera de las canchas por el resto del semestre. Además de Nervo, que estuvo un mes y medio sin jugar. El Globo tuvo dos fechas sin jugar para recuperarse del accidente, pero eso trajo aparejado que por los siguientes 75 días tuviera que jugar dos veces por semana, sin excepción.

Cualquiera hubiera dicho que el accidente conllevaría una notable merma en el rendimiento y los resultados, pero nada estuvo más alejado de la realidad. Huracán transformó esa situación límite en una causa para unirse. Se convirtió en un grupo muy solidario tanto adentro como afuera de la cancha. El trabajo en equipo fue determinante para aprovechar las virtudes de los más talentosos y esconder los pocos sectores donde hacía agua. La franja central defensiva fue indispensable, tanto antes como después de la vuelta de Nervo. La contundencia con la que defendió su propia área fue admirable. La columna vertebral del equipo se completó con un Wanchope Abila encendidísimo, que se cansó de hacer goles partido tras partido. Él y sus asistidores, los mediocampistas ofensivos, fueron razón fundamental de la levantada del Globo.

Huracán empezó a ganar en todos lados, tanto por la copa como por el torneo, y supo suplir la evidente falta de recambio con orgullo. Sin embargo, tener que jugar casi con los mismos once una vez cada cuatro días terminó jugándole en contra. Las primeras semanas de abril encontraron a un Huracán cada vez un poco más incapaz de seguir el camino vertiginoso que estaba haciendo. Perdió volumen de juego y poco a poco se fue transformando en un equipo Wanchopedependiente. Los pelotazos frontales se hicieron cada vez más comunes en la cancha donde le tocara jugar a Huracán, producto del agotamiento, de la sensación de obligación por ganar siempre en todos lados, de la falta de recursos cuando los más habilidosos tenían partidos malos. Sin embargo, y en gran parte gracias a esa franja central mencionada anteriormente, Huracán pudo sacar adelante su participación en la Copa Libertadores, dejando a un lado la pelea por el campeonato local (aunque ciertamente no se vio demasiado interés por encontrar alternativas a los 13 o 14 jugadores que siempre les tocó estar de entrada).

El Globo recuperó su norte cuando en la copa las cosas empezaron a definirse definitivamente. Sin la explosividad de hacía un mes, ya sin meter muchos goles y arrollar a sus rivales con una delantera contundente, Huracán se transformó en un equipo duro, compacto, especialmente atrás y en el medio. A partir de allí sacó empates importantísimos frente a los rivales más difíciles de su grupo. Fue un equipo mucho más discreto que el que goleaba todos los partidos en marzo, un equipo mucho más medido que actuó pensando siempre en la cantidad de minutos clave que se le venían encima.

Huracán estaba completamente capacitado para pasar a los cuartos de final de esta edición de la Libertadores. No sólo merecía hacerlo si no que mostró las razones en la cancha. Nunca sobró a sus contrincantes pero tampoco se amilanó frente a nombres rutilantes. Fue responsable, consecuente con sus ideas, perfecto conocedor de sus falencias. Pero no contaba con la vergonzosa actuación del árbitro Argote en el partido definitorio por los octavos de final contra Atlético Nacional. Este equipo no perdió. A este equipo le robaron.

Ya sin objetivos en el horizonte, en el torneo argentino perdió un poco el rumbo. Huracán tenía la mente en otro lado y el cuerpo ya no daba para seguir explotándolo. Pese a esto, el Globo jamás se rindió, y ya con un juego bastante previsible y desordenado, enfrentó las últimas fechas con dignidad. Terminó el semestre con la enorme y sorpresiva alegría de la vuelta de Toranzo y un último partido esperanzador respecto a lo que se vendrá después de la Copa América.

Mirando hacia atrás, es muy meritorio lo que el Globo hizo en un semestre que duró solamente tres meses y medio. Las razones por las que no llegó todavía más lejos fueron la falta de recambio, ese triste accidente que hizo aún más corto el plantel, y el arbitraje tendencioso. Este Huracán funcionó muy bien como equipo, tanto en sus mejores como en sus peores momentos. Incluso cuando la única luz de esperanza era que Abila hiciera magia con algún pelotazo, atrás lo acompañaba un grupo que empujaba siempre para el mismo lado.


Con la cabeza clara y el corazón encendido, Huracán dio cátedra de cómo debe jugarse al fútbol.

CeciQuemera

lunes, 23 de mayo de 2016

Lanús 1-3 Huracán



Este equipo tuvo el cierre de semestre que merecía. Ganando. Superando claramente al equipo que más puntos sacó en el torneo. Disfrutando de cada uno de sus jugadores, los que se quedan y los que partirán. Demostrándole a todo el fútbol argentino, en este partido en particular y en los últimos cuatro meses en general, que Huracán es enorme y siempre tiene algo para decir.

Lanús venía a cumplir con la última fecha, ya clasificado a la final de este atípico torneo, pero no esperaba que Huracán lo pasara por arriba. El Globo tardó un rato en acomodarse, pero nunca le cedió espacios al rival. El primer gol llegó a los 11, cuando Bogado tomó el rebote de un tiro libre y clavó la pelota en el ángulo desde afuera del área.  A partir del pie de Montenegro y el buen criterio de Bogado el Globo empezó a quitarle la pelota a Lanús, dejándolo sin herramientas. Empezó a justificar la vitoria. A los 28 minutos el arquero Ibáñez salió muy mal dejándole la pelota a Wanchope solo que vacunó sin pensarlo demasiado. Huracán ganaba cómodo y bien, casi sin dejar que Lanús molestara a Marcos Díaz.

El local apretó un poco el acelerador al inicio del segundo tiempo. Después de insistir por unos cuantos minutos, a los 19 forzó el error en la defensa quemera y tiró un buscapié que Nervo empujó a la red descolocando a Marcos. Parecía que Lanús se acercaba al empate, pero a los 27 apareció Ramón Abila recibiendo un gran pase de Fritzler para liquidar el asunto después de un enganche y un remate de zurda. Las cosas volvieron a su sitio. Huracán recuperó la pelota, la hizo circular y la mantuvo lejos de los pies granates que, como pocas veces les pasó en el torneo, se tuvieron que quedar mirando cómo los superaban.

Huracán fue un equipo serio, contundente. Se armó prolijamente desde el mediocampo. Bogado, además del golazo que metió, se encargó de acomodar las fichas de la mitad para adelante, muy bien acompañado por el Rolfi. Fritzler ordenó las posiciones atrás, siempre con la figura de Mancinelli resguardándole la espalda con mucha solidez. El equipo funcionó muy bien incluso cuando González no sumó nada a la creación de juego y la defensa tuvo algunos errores, como el puntual de Nervo en el gol, y ciertas indefiniciones de Balbi para marcar. Mención aparte para el gran Wanchope Abila, que volvió a romperla como nos tuvo acostumbrados durante todo este tiempo, aprovechando los errores rivales y generando espacios donde no parecía que los hubiera. Su partida es casi un hecho y Huracán va a extrañarlo mucho. Interesante partido también de Espinoza (¿seguirá en el Globo?) y de Romero Gamarra.

Con la cabeza en alto y el pecho inflado de orgullo, este Huracán terminó el semestre sin ganar nada pero dejando a la hinchada un sentimiento de gratitud inmenso. Como en este partido con Lanús, jugó siempre hasta el final, poniendo lo mejor de sí sobre todo en los momentos que las cosas parecían no salir, haciéndose grande a partir del trabajo en grupo. Ahora toca el merecido descanso. Los jugadores pueden irse tranquilos a casa.

CeciQuemera

domingo, 22 de mayo de 2016

Huracán visita a Lanus

La última cena. Desde las 20.45 Huracán visitará a Lanus por la última fecha del torneo.
La semana pasada, el viernes, Huracán empató 1 a 1 contra Unión, el encuentro significó la vuelta a las canchas del Pato Toranzo. Esta noche buscará otra vuelta, la vuelta a los triunfos. Si bien el semestre ha sido bueno Huracán debe ganar, hace mucho que no lo hace. Del otro lado encontrará a un complicado rival, el grana ha demostrado ser el mejor equipo del torneo y hoy pondría un mix con el fin de cuidarse para la final a la cual ya está clasificado hace 2 fechas. Luego de esta noche el plantel saldrá de vacaciones por un mes. El 21 de Junio volverá a entrenar. De todos los titulares de esta noche sólo San Roman no tiene contrato para la próxima temporada, pero ya manifestó sus intenciones de continuar jugando con la camiseta del globo. De ganar llegará a 25 puntos, lo que redondearía un buen torneo. La duda de Dominguez para esta noche oscila entre Mariano González o Romero Gamarra, aunque el tandilense contaría con algo más de ventaja. Los 11 serían: Diaz; San Roman, Nervo, Mancinelli, Balbi; Bogado, Fritzler, M. González, Montenegro; Espinoza y Abila. Podría ser el último partido de esta dupla del 7 y el 9. El árbitro será Facundo Tello, quien ya dirigió a Huracán en la derrota ante Newells en Rosario. El partido será trasmitido por la pantalla de América Tv. La última vez que se enfrentaron ambos equipos fue el campeonato anterior en el debut de Eduardo Dominguez como entrenador, resultó un 0 a 0 bastante aburrido. Huracán deberá buscar una victoria está noche para cerrar un buen semestre

sábado, 14 de mayo de 2016

Huracán 1-1 Unión



En este partido el resultado fue una simple anécdota. El regreso de Toranzo mucho antes de lo esperado después de ese accidente que casi se lleva su vida fue merecido protagonista de un encuentro que mostró a un Huracán con muchas ganas pero no demasiados recursos.

Como siempre, el Globo salió a buscar el partido, pero Unión mostró más aptitudes para lograrlo. Con más volumen de juego que Huracán, lo complicó aprovechando los huecos que dejaban los laterales cuando subían al ataque. Pese a eso, el gol llegó del lado quemero. A los 31 minutos, Espinoza remató de media distancia, la pelota se desvió en un defensor y entró al arco. Huracán mejoró un poco después de eso, sobre todo cuando Montenegro tuvo más participación. Pero la victoria parcial duró hasta que Unión usó bien el punto débil del Globo: el lateral descuidado de San Román dejó un espacio para que Malcorra enviara un buscapié que Riaño empujó a la red.

La actitud de los equipos en el segundo tiempo fue diferente. Unión se sintió cómodo con el empate y a partir de eso Huracán tuvo mucho más la pelota. Sin estar muy iluminado, intentó romper el fondo tatengue usando la velocidad de Espinoza y buscando ese faro guía que es la presencia de Abila adelante. Trató de sumar juego con el ingreso de González, y más tarde con la emocionante vuelta del Pato. Las mejores del Globo llegaron en esos últimos 15 minutos, pero el fondo de Unión estaba bien parado y a la delantera de Huracán le faltó un poco más de astucia.

Lo mejor de Huracán se vio cuando los que tratan bien a la pelota tuvieron protagonismo. Especialmente en el primer tiempo, Montenegro fue esa vuelta de tuerca que el Globo necesitó para desequilibrar, aunque apareció poco. Lo mismo sucedió en la segunda parte con González y, sobre todo, Bogado, que propuso mucho pero definió poco. Ese afán por encontrar a Wanchope arriba muchas veces hizo que se saltearan espacios en el medio y se terminara recurriendo al previsible pelotazo frontal. Espinoza no tocó tanto la pelota pero fue una alternativa para abrir la cancha y Romero Gamarra sólo mostró chispazos. Atrás, como nos tienen acostumbrados, Fritzler y los centrales estuvieron firmes. Fueron los laterales quienes dejaron demasiados espacios cuando se sumaron a la tarea ofensiva. Por último, no se puede dejar de mencionar el gran regreso de Toranzo. Se involucró en el juego apenas ingresó y hasta tiró algunos lujos que advierten que está más preparado que nunca para volver a brillar en el equipo.

A esta altura, afuera de todo y sin posibilidades de nada, es natural que la atención de Huracán esté puesta en el futuro. Saber que podrá contar con el Pato, y en algún momento también con Diego Mendoza, es una muy buena noticia pero hay otros aspectos (como el rumbo que tomará Abila) que presentan dudas. De momento, y pensando en la próxima temporada, lo importante es no seguir relegando puntos.

CeciQuemera

viernes, 13 de mayo de 2016

Huracán recibe a Unión de Santa Fe

Debut y despedida; suena fuerte está frase, pero será lo que ocurrirá está noche.
Desde las 19 el Ducó despide al globo tras un semestre agitadisimo, sólo quedará en la última, pero claro está que no podrán asistir los quemeros.
Admirable, así podríamos considerar lo que hizo este equipo desde Febrero hasta ahora, si bien el campeonato se fue escapando y un malintencionado arbitraje nos dejó afuera de la copa no hay mayores reproches, se pueden leer las redes sociales o escuchar a los quemeros para comprobar esto.
Pero en esta despedida habrá un debut, no está confirmado, pero todo indica que así será, es fuerte hasta escribirlo, pero hoy podría volver Patricio Toranzo a ingresar al campo de juego con el dorsal 18 en la espalda como es característico en el, el equipo fue muy duro y firme durante esta etapa pero es innegable lo que podría haber aportado el pato para el equipo de Dominguez.
Hector Paletta tendrá a cargo el arbitraje de este Huracán Union, ambos equipos buscando terminar lo más alto posible, pero el tatengue cuidando a algunos pensando que el martes juega por Copa Argentina.
Huracán, va con todo lo que tiene: Diaz; San Roman, Nervo, Mancinelli, Balbi; Bogado, Fritzler, Montenegro, Romero Gamarra; Espinoza y Abila.
Será la última vez que veremos en el Ducó a Cristián y a Wanchope? Por lo menos así parece con respecto a Ramón.
La última vez que se enfrentaron en el Ducó 2 a 1 ganaron los de Santa Fé. El gol? Patricio Toranzo.
Vamos globo carajo!

lunes, 9 de mayo de 2016

Boca 0-0 Huracán



Huracán cerró la seguidilla de dos encuentros por semana desde fines de febrero con un empate un poco pálido frente a Boca, que jugó a media máquina por guardar jugadores para la Libertadores. Estuvo cerca del gol varias veces pero se tuvo que quedar con las ganas y conformarse con un punto que dejó cierto sabor a poco.

El partido fue parejo. En la primera parte los equipos se prestaron la pelota. Huracán tuvo ratos de buen fútbol, el balón circuló y Boca lo vio pasar sin llegar a tocarlo. Sobre todo a partir de los pies de figuras importantes como Montenegro y González, el Globo se acercó al arco rival. Esta vez, Abila no apareció y la responsabilidad recayó en Espinoza, que participó mucho pero siempre falló en el remate final. Aunque los momentos de superioridad de Huracán no se extendieron demasiado en el tiempo, Boca casi no llegó a Marcos Díaz por el buen trabajo atrás.

El segundo tiempo fue más de ida y vuelta. El juego de González y el Rolfi se diluyó y eso se notó en la creación. Sin pausa en el medio, el Globo buscó a Wanchope con corridas por las bandas o pelotazos no muy bien orientados. Boca se dedicó a avanzar de contra (en el primer tiempo ya le habían anulado un gol por un off-side finísimo que no fue), aprovechando los espacios que Huracán dejaba en los laterales. Una vez más, en ambos lados faltó definición para culminar las jugadas.

El rendimiento del Globo fue de mayor a menor, tanto pensando en el transcurrir del tiempo como en el lugar que ocuparon los jugadores en la cancha. La defensa, especialmente los centrales, tuvo un partido impecable y Marcos Díaz casi no tuvo que tocar la pelota. En el aspecto defensivo también estuvieron muy bien parados Fritzler y Bogado y por momentos González también se sumó a esa tarea. De mitad de cancha hacia adelante las cosas no salieron tan bien. En el primer tiempo, la buena circulación del balón le dio protagonismo a Espinoza y Abila pero su juego no se caracterizó precisamente por la puntería a la hora de patear.  En la segunda parte, Cristian aportó velocidad aunque siempre faltó una presencia desestabilizadora en el área y Wanchope no cumplió bien ese papel.


Que Huracán ya no pelee por nada no significa que deba tomar su presente con ligereza. Sabiendo que probablemente el año que viene va a haber varios descensos, seguir sumando puntos es importantísimo. Este equipo siempre se destacó por ir para adelante y por jugar con responsabilidad cada partido. No hay razones para pensar que vaya a dejar de ser así.

CeciQuemera

domingo, 8 de mayo de 2016

Huracán visita a Boca Juniors

Con el cumpleañero en la foto, Huracán visitará está tarde a Boca Juniors.
Mucho tiempo va pasado, más de 2 mil días desde la última vez que se enfrentaron en la Bombonera.
Habrá que ver cómo es el estado de ánimo de los jugadores de Huracán, la eliminacion en la Copa fue duro para todo el plantel, muchas eran las esperanzas, lo que más dolio fue como se dio el partido y el arbitraje del venezolano/colombiano Argote.
Olvidando por un rato el triste resultado, debe enfrentar a Boca que pondría un equipo de juveniles, los 11 del globo serían Diaz; San Roman, Nervo, Mancinelli, Balbi; Bogado, Fritzler; M. González, Montenegro; Espinoza y Abila.
Qué será de la visita de Ramón a la Bombonera?
El partido será arbitrado por Mariano González y se verá por la pantalla de América.

miércoles, 4 de mayo de 2016

Atlético Nacional 4-2 Huracán



Tan incómodo se estaba volviendo Huracán en los octavos de la Libertadores que tuvieron que meter la mano para eliminarlo. El Globo hizo un papel dignísimo contra un equipo que tenía las herramientas para superarlo lícitamente, pero que lo hizo gracias a la complicidad de un árbitro desvergonzadamente localista.

El encuentro empezó muy parejo, Huracán daba pelea y no solamente desde las ganas que tenía de clasificar. Con argumentos, tratando de usar los espacios que Atlético Nacional le dejaba, tuvo las jugadas más claras. (Incluso le anularon un gol a Wanchope Abila por un inexistente offside.) Sin embargo, la cancha comenzó a inclinarse pasados los 20 minutos. Bogado tocó apenas con la pierna a Guerra, que se zambulló en el área. El árbitro cobró el polémico penal sin dudarlo, e Ibarbo lo transformó en gol. Pese a esto, el Globo se levantó nuevamente. Después de un gran pase del mismo Bogado, Espinoza quedó solo frente al arquero y marcó el empate. Huracán no se daba por vencido. Con el referí bastante sensible con respecto a todas las intervenciones defensivas del Globo, siguió dando batalla.

Las cosas terminaron de quedar claras cuando, a los 7 del segundo tiempo, Mancinelli se fue expulsado después de ¿tocar con el brazo? ¿rozar cuando pasaba? ¿soplar? a Marlos. El partido se desvirtuó. Cinco minutos después vino el segundo de Atlético Nacional de la mano de Guerra, y diez minutos más tarde, a partir del mismo autor, llegó el tercero.  Y contra viento y marea, Huracán siguió yéndolo a buscar. A los 31, con una chilena exquisita, Abila descontó y le dio aire al equipo. Pero con un jugador menos, el cuerpo exprimido hasta la última gota, y el árbitro pateando para el equipo contrario, se hizo difícil. Aun así, estuvo a punto de meter gol en varias oportunidades. El equipo colombiano recién pudo cerrar el partido con el cuarto gol a dos minutos del final.

Es muy difícil analizar tácticamente un encuentro en cuyo resultado tuvo completa incidencia el señor vestido de amarillo José Argote. Huracán estuvo a la altura de las circunstancias, y en condiciones normales, no sólo hubiera dado pelea hasta el final, como lo hizo, probablemente hubiera clasificado. El rival era el mejor equipo de la copa, el que no había recibido goles, el que sólo había relegado puntos frente a ese club de Parque Patricios que primero fue un escollo incómodo y después se fue transformando en un rival de temer. Huracán le hizo frente, lo molestó, le desnudó los espacios en el fondo, lo supo aguantar en su propia área, le jugó de igual a igual, con seguridad en sí mismo y los ojos bien atentos a lo que  Atlético Nacional hacía para no dejar pasar ningún error propio y aprovechar los ajenos. Incluso con todo en contra, no se dejó pisar con facilidad y estuvo cerca de lograrlo.

Huracán tuvo una participación excelente en esta edición de la Copa Libertadores. Estaba en condiciones de seguir avanzando paso a paso, haciendo las cosas bien y de a poco, como está acostumbrado este equipo. Pero contra doce se hizo demasiado complicado.

CeciQuemera

martes, 3 de mayo de 2016

Huracán visita a Atletico Nacional

Resulta un tanto complicado hacer esta previa diferente a los partidos anteriores de Huracán y Atlético Nacional, pero está vez será la última cuando por cuarta vez en 2 meses y medio se enfrente el globo con los colombianos.
Es sin lugar a duda un partido decisivo, Huracán con ganar o empatar (excepto 0 a 0) estará en cuartos de final de la copa libertadores. Analizaremos un poco como fueron los 3 encuentros contra los de Medellín; el primero de estos fue el 23 de Febrero en el Ducó, 13 días después de sufrir el accidente en Venezuela, fue el primer partido, muchas bajas esa noche, Toranzo, Mendoza, Nervo, y varios más que si bien fueron de la partida no se encontraban en condiciones como fue el caso de Balbi, Risso y compañía. Aquella noche fue 2 a 0 para los colombianos, el primer tiempo fue muy parejo, Huracán tuvo varias chances para llegar al gol que fueron bien detenidas por el arquero Armani, entre ellas la brillante atajada al tiro libre ejecutado por Montenegro, pero luego con una contra sobre el final del primer tiempo y la expulsión de Mancinelli a los pocos minutos del segundo tiempo complicaron las cosas, fueron 2 los goles, pero podría haber sido más.
Huracán visito Colombia, necesitaba de un empate, aunque algunas combinaciones perdiendo le alcanzaban para llegar a octavos. 0 a 0 fue el resultado, el equipo de Dominguez se refugió atrás y buscó salir de contra, si bien estas no fueron las que esperaba tampoco pasó sobre saltos defensivos, el resultado fue justo.
Hace exactamente una semana atrás, ya por los octavos de final, ambos equipos se vieron nuevamente las caras. Insistió Huracán todo el partido, buscó constantemente el gol, a veces de forma inconsistente y poco clara, si observamos el ping pong concluiremos que lo mereció. Atlético Nacional también tuvo las suyas, pero fueron muy pocas, otro 0 a 0 más.
Hoy será el último encuentro entre los equipos, Huracán deberá salir a intentar vencer el arco de Armani, quien no recibió goles a lo largo de la competición, será difícil esa tarea, pero también tendrá su complicación mantener el arco en 0, el equipo rival sin dudas buscará convertir y obtener su pase a la siguiente etapa.
Como es ya costumbre del entrenador quemero, no se conoce la formación oficialmente, pero se estima que Huracán iría sin Espinoza ni Romero Gamarra. Los 11 del globo serían: Diaz; San Román, Nervo, Mancinelli, Balbi; Villaruel, Fritzler, Bogado; M. Gonzalez, Montenegro; Abila.
Atletico Nacional va con: Armani; Bocanegra, Aguilar, Sanchez, Diaz; Perez, Mejía, Guerra, Torres; Ibarbo y Copete.
El arbitro del partido será el venezolano José Argote. El partido comenzará a las 21.45 horario de Argentina y será transmitido por la pantalla de Fox Sports.

lunes, 2 de mayo de 2016

Análisis 1 x 1 frente a Racing Club Torneo Local.


Marcos Diaz (6) Tuvo una buena actuación en líneas generales, no tuvo responsabilidad en el gol de Racing pero la jugada se originó en un mal saque del arco efectuado por él. En el complemento tapo 2 remates que tenía destino de red.

Carlos Araujo (4) Sin la obligación de marcar, ya que Racing atacó poco y nada, jugó todo el segundo tiempo en ofensiva, pero lo hizo de mala manera, no pudiendo terminar ninguna jugada de manera correcta, ya sea con un pase en profundidad, un remate al arco o minimamente con un centro bien tirado.

Hugo Nervo (5) Alternó buenas y malas, en el complemento que casi quedó parado en la mitad de cancha, ya que la visita entregó campo y pelota pero poco pudo hacer.

Mario Risso (4) Otro de mal partido, una calamidad con la pelota en los pies casi siempre generando situaciones de peligro para los contrarios. De su fuerte que es el juego aereo, rechazó a cualquier parte y vino la jugada del gol de Racing.

Luca Sosa (6) Hasta el momento de su salida, ni bien arrancó el segundo tiempo, era el mejor de la defensa y uno de los mejores del equipo. Firme y seguro tanto de arriba como de abajo, siempre ganó en las pelotas divididas y se mostró como salida permanente. Muy extraña fue la decisión de Domiguez dejando a Risso o a Araujo en cancha por ejemplo.

Lenadro Diaz (5) Le habíamos perdido el rastro como jugador y sorpresivamente retornó al globo tras una larga inactividad como profesional, y quizas por esta cuestión sea que se lo vio un poco lento y fuera de ritmo siendo amonestado a los 5 minutos y teniendo que salir reemplazado en el segundo tiempo.

Lucas Villarruel (4) Otro flojo partido de Lucas y van....Pareciera estar falto de compromiso a la hora de entrar a la cancha no aprovechando las miles de oportunidades que se les da. De seguir con este desinteres su futuro en el club es una incertidumbre.

Alejandro Romero Gamarra (5) Había empezado con buen ritmo y actitud pero se fue apagando con el correr de los minutos, no pudiendo hacer pesar su habilidad ni tampoco su precisión con los pases.

Cristian Espinoza (4) Al igual que el año pasado cuando se lesionó con River y le costó mas de una partido volver a entrar en ritmo, parece estar pasandole nuevamente lo mismo. Lento, poco claro y entregandose a la marca mansamente no es el atacante que conocemos ni el que necesitamos.

Ezequiel Miralles (4) No engancha Ezequiel y no hay vueltas. Se lo vio mas activo y participativo en el primer tiempo pero terminó mal todas las jugadas en las que le toco intervenir. En el complemento casi no participo del juego.

Lucas Chacana (4) Una sombra en la cancha, lo único destacable es que casi anota el gol del empate al conectar de cabeza un centro de Espinoza, pero la filosa vista del juez asistente marcó un finisimo off side, despues de eso sólo un fantasma en el Ducó.

Mauro Bogado (6) La voluntad y despliegue de siempre, casi empata el partido con un tremendo remate, pero el travesaño y la poca fortuna se lo impidieron.

Tomas Molina (5) Con pocos espacios, tuvo una muy clara para empatar el partido pero Ibañez la araño y salió al lado del palo.

Mariano Gonzalez (-) Entro para darle claridad a los avances del globo, pero solo aportó confusión.

domingo, 1 de mayo de 2016

Huracán 0-1 Racing




Tanto Racing como Huracán tenían un ojo puesto en el partido por Libertadores de esta semana. Tanto Huracán como Racing pusieron equipos alternativos, guardando la artillería pesada para dentro de unos días. Pero el del Globo terminó siendo más alternativo que el de la Academia y pagó la falta de recambio con una derrota.

Racing se plantó un poco mejor en la cancha. Sin mucho, tuvo más la pelota que Huracán. El Globo trató de suplir la falta de titulares con un juego insistente y molesto, pero las líneas estuvieron descoordinadas. Algunas cosas de Romero Gamarra y las corridas de Miralles fueron todo lo que Huracán pudo ofrecer. A los 33, un mal saque de Marcos Díaz a lo que se sumó la desatención de una defensa que fue perdiendo la marca escalonadamente le dio a Martínez la oportunidad de meter el único gol del partido.

Una plancha peligrosísima de Martínez sobre Araujo dejó a Racing con diez al inicio del segundo tiempo. El Globo se lanzó a buscar el empate y, sobre todo a partir de los ingresos de Molina, Bogado y González, hubo momentos en los que se acercó bastante. Poco a poco, lo de Huracán fue limitándose a centros no siempre bien dirigidos a un área superpoblada por los jugadores de ambos equipos. Racing se dedicó a aguantar, aunque en dos oportunidades hizo que Marcos Díaz tuviera que lucirse con atajadas espectaculares. A dos minutos del final la Academia sufrió otra expulsión pero al Globo no le dio el tiempo para aprovecharlo.

Se notó que Huracán tenía un equipo suplente. Trató de disimularlo durante algunos minutos del primer tiempo, sobre todo a partir de la interesante actuación de Villarruel, pero no fue suficiente. En realidad, Huracán se paró mejor en la cancha cuando Bogado y González entraron. La pelota circuló con más fluidez. El problema fue no aprovechar las bandas. Tanto Chacana como Espinoza y Araujo tuvieron un partido para el olvido. En el caso del primero, casi no tocó el balón y nunca fue opción de pase. Los otros dos estuvieron imprecisos y, más que aportar, estorbaron en la creación de juego. Además, perjudicó el hecho de no contar con un 9 de raza para culminar las jugadas.

El llamado de atención es grande. Huracán cuenta, como mucho, con catorce jugadores para ser titulares y responder. El mercado de pases no se encaró correctamente y el equipo debe pagar las consecuencias perdiendo partidos accesibles o jugando con los mismos once dos veces por semana. Ahora la prioridad es este presente maravilloso de Copa Libertadores, pero, mirando un poco más allá, reforzarse adecuadamente es algo que debe estar en carpeta.

CeciQuemera