domingo, 10 de abril de 2016

Huracán 4-3 San Martín (SJ)



Huracán está despierto. Responde y les dice a los otros equipos de su zona que sigue vivo. El juego quizá no acompañe tanto como hasta hace unas semanas, pero Wanchope sigue haciendo goles y los demás aparecen para revertir las cosas que salen mal.

El partido se complicó casi desde el vestuario. Antes de que terminara el primer minuto de juego, el árbitro interpretó intencional una evidente mano de San Román en el área y cobró penal. Ese gol no estaba en los planes, pero Huracán intentó reaccionar enseguida. A los 10, después del rebote de un corner, Villarruel habilitó a Fritzler de cabeza que, también de cabeza, la metió en el arco. Huracán era un poco más y parecía estar cerca del segundo, pero fue de San Martín de larga distancia con la complicidad de Marcos Díaz que vio cómo entraba a la red una pelota muy débil. Una vez más el Globo estaba abajo en el marcador, pero esta vez la cosa pintaba más difícil. Estaba desordenado y San Martín lo superaba. Sin embargo, a los 35 apareció el golazo salvador de Abila, después de sacarse de encima a dos defensores. Cinco minutos después, el goleador dijo presente de nuevo con un cabezazo, poniendo al Globo adelante.

Aunque iba ganando, Huracán se complicó en el segundo tiempo. Con la salida de Chacana, Miralles y Abila (ingresaron González, Montenegro y Bogado) se quedó sin delanteros pero ese cambio no se notó en el juego. Abusó del pelotazo y no aprovechó por completo la gran cantidad de jugadores de buen pie que tenía en el medio. San Martín se acercaba al arco de Marcos con intentos bastante poco claros pero en la otra área Huracán tampoco era capaz de definirlo. El cuarto llegó cuando los talentosos se juntaron: un gran pase largo de Bogado a González, un enganche de Mariano en el área y la pelota en la red aunque el uno rival llegó a tocarla. Pero allí no se acabó todo. Después de que el Globo perdiera oportunidades de meter uno más, San Martín descontó a los 45. Finalmente, no tuvo tiempo para empatarlo.

Le costó a Huracán. Con un equipo que no contaba con todos los titulares, por momentos el transcurso del partido se hizo difícil. Se notó en el mediocampo la falta del Rolfi y de Bogado. Se notó en la defensa el cansancio. Y para colmo, en su partido número 100, Marcos Díaz no tuvo una buena tarde. Pese a esto, el Globo fue justo ganador del encuentro, y no sólo por la figura cada vez más brillante de Wanchope Abila. Fritzler, volviendo de una lesión, tuvo un muy buen partido y, además de hacer el primer gol, se encargó de ordenar el equipo cuando las cosas no salían. Montenegro, Bogado, pero especialmente González sumaron a esa tarea con sus ingresos. El equipo fue concreto, aunque pudo haber terminado con un resultado más abultado. Faltó parar un poco la pelota para transitar los noventa minutos con mayor tranquilidad.


Las alternativas son importantes sabiendo que hay mucho camino por delante. Es interesante constatar que, sin todo el equipo titular, el Globo rinde e igual da pelea. No sólo sigue ganando partidos sino que además tiene el temple necesario para reponerse de situaciones adversas y, como si fuera poco, mete varios goles por encuentro. Parece que este Huracán todavía tiene cuerda.

CeciQuemera

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