miércoles, 13 de abril de 2016

Huracán 0-0 Peñarol



Huracán pudo quedarse con todo. También pudo quedarse sin nada. Se terminó quedando con un poco. Tenía todo para ganarlo y, en parte por no aprovechar bien la gran cantidad de oportunidades que tuvo y en parte por la gran actuación del arquero Guruceaga, se tuvo que conformar con un empate que, de todas formas, sirve.

Peñarol necesitaba sí o sí los tres puntos para mantener alguna chance de clasificar a octavos y eso se notó en el juego. Sin quitarle todo el protagonismo a Huracán, en la primera parte fue más peligroso. El Globo no estuvo muy fino y eso contribuyó a que Peñarol tuviera las más claras. A los 22, el visitante se quedó con uno menos: Nández vio la roja por una dura falta sobre Bogado. Pese a la superioridad numérica, a Huracán le costó encontrar los caminos y se dedicó a atacar de forma muy previsible con pelotazos frontales a un Ábila muy bien marcado. Sobre el final, el árbitro Ponce no cobró una clara mano de un defensor de Peñarol en el área.

En el segundo tiempo, Huracán tomó las riendas del asunto. Sin demasiadas ideas pero con muchas ganas salió a buscar el gol. A medida que pasaban los minutos el Globo se volvía más y más insistente pero la defensa de Peñarol también se afianzaba cada vez más. Con las líneas muy juntas, hacía casi imposible que la pelota se filtrara (tanto por arriba como por abajo) hacia Wanchope. Huracán intentó con tiros de media y larga distancia pero no estuvo preciso en la definición y el arquero de Peñarol tuvo una noche extraordinaria. Para el final del partido quedarían más emociones. En el minuto noventa, Montenegro metió un golazo desde afuera del área, pero fue invalidado por un off-side de Ábila, que interfería en la visión del arquero. Casi inmediatamente después, el mismo Guruceaga convertía de cabeza, pero fue invalidado por una carga sobre Marcos Díaz. Ambas situaciones se prestan para la polémica, pero el árbitro estuvo correcto en sus decisiones. Cuando todo se acababa, Huracán se perdió una chance clarísima con el arco vacío.

El Globo no supo ganarlo. Estuvo setenta minutos con un jugador más y eso no se notó a la hora de generar juego. La defensa de Peñarol era muy compacta y aun así Huracán seguía intentando con centros no muy bien orientados. Faltó puntería tanto para esos casos como para los remates desde afuera, sin olvidarnos de la gran tarea desempeñada por el arquero rival. Montenegro no se sumó a la creación de juego y eso influyó. A Huracán le faltó pausa; por momentos la intensidad de sus ofensivas hizo que se atropellara y no tuviera tiempo para pensar lo que hacía. Quienes más se destacaron fueron Fritzler y San Román. Cumplieron muy bien con sus obligaciones en el ataque y en la defensa y por momentos aportaron un poco de tranquilidad al juego. También es una buena noticia que el fondo de Huracán volviera a responder. Mancinelli rindió como venía haciéndolo y Nervo parece haber recuperado su nivel.

Huracán está a un punto de clasificar a octavos. Incluso perdiendo tiene buenas posibilidades. Quizá queden resquemores por el final que tuvo la participación del Globo en Libertadores el año pasado. Pero esta vez es diferente. Este equipo tiene un temple y una experiencia que el año pasado no tenía. Merece clasificar a la siguiente fase y está en condiciones de hacerlo.

CeciQuemera

No hay comentarios:

Publicar un comentario