lunes, 6 de abril de 2015

Huracán 0-2 Boca



Sin necesidad de ser decididamente superior, Boca derrotó a Huracán con contundencia. Con un equipo titular diezmado por lesiones y el partido de Copa el miércoles, el Globo fue desordenado y repetitivo, por lo que fue fácil para el visitante marcarlo y saber cuáles eran los puntos débiles para atacarlo.

Huracán salió a no amedrentarse por el rival. Fue el que mostró más sus intenciones ofensivas, aunque fue un poco previsible. El pelotazo a Ramón Abila volvió a convertirse en una marca registrada para nada redituable de este equipo. Sin embargo, el Globo seguía siendo protagonista del partido. El gol llegó cuando Boca apretó un poco el acelerador. Una mala salida de Federico Mancinelli le dejó vía libre a Osvaldo para que entrara en el área y asistiera a Meli, que se encontró solo frente a Marcos Díaz, que no tuvo tiempo de salir a achicar. Huracán insistió más después de ese inesperado gol. No sufrió en el fondo y se centró en hacer llegar la pelota al otro arco, aunque con métodos que fueron poco efectivos.

En el Segundo Tiempo, Huracán inquietó más a Boca. Se volcó a la tarea defensiva, pero, una vez más, las jugadas concretas de gol se redujeron a un remate de Lucas Villarruel luego de un centro atrás de Abila, que increíblemente se fue afuera. Los ingresos, especialmente el de Agustín Torassa y en menor medida el de Alejandro Romero Gamarra dieron un poco de aire al intentar ordenar a un equipo que no sabía cómo generar más ocasiones. Sin embargo, el segundo gol de Boca selló la derrota. Una mala cobertura del lateral de Guillermo Sotelo permitió que Meli recibiera un balón que remató cruzado ante Marcos Díaz, que se quedó corto con su atajada.

El problema de este Huracán, que comienza a repetirse con preocupante regularidad, es que sigue insistiendo con el pelotazo a Abila. Todo el juego en equipo se reduce a enviar un balón largo a un delantero que, si bien tiene buenas capacidades técnicas y un físico con el que molesta, no puede bajar pelotas altas que vienen desde atrás. Los mejores momentos de Abila, en otros partidos, llegaron con un pase al pie o un centro desde el costado (que se diferencia muy bien del pelotazo sin rumbo definido). Por si fuera poco, este juego genera un gran desgaste en un futbolista que viene siendo titular en todas las competencias. Solamente puedo encontrar un pequeño justificativo en la ausencia de Toranzo (aunque estamos otra vez ante la cuestión de depender de un solo jugador). Por otro lado, parte de lo poco que llegó Boca (además de su aparente falta de ambición) fue gracias al buen desempeño de los mediocampistas (especialmente Villarruel y Federico Vismara) y de los dos centrales. Los puntos flojos fueron los laterales, desde donde llegaron las pelotas de gol.


Huracán tiene que preguntarse seriamente a qué quiere jugar lo que queda del semestre. El plantel corto es un problema para nada despreciable, y deberá encontrarse un modo de juego que lo cuide y lo aproveche. El sueño de estar jugando la Libertadores es algo importantísimo, como hacía demasiado no sucedía, pero no debe permitir dejar el torneo local, con sus respectivas tablas, de lado. Huracán tiene que empezar a prevenir ahora, para no encontrarse con sorpresas desagradables más adelante.

CeciQuemera.

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