sábado, 1 de septiembre de 2018

San Martín (San Juan) 1-2 Huracán



Y un día Huracán volvió a ganar un partido por el torneo. Volviendo a tener un rendimiento que entusiasma, con interesantes alternativas adelante y la solidez defensiva que lo caracteriza, superó a San Martín de San Juan y sumó de a tres por primera vez rescatando lo que venía siendo un complicado inicio de campeonato.

Durante casi toda la primera parte, el control del juego estuvo del lado de San Martín. Presionando arriba a Huracán, constantemente intentó encontrar espacios en una defensa que pocas veces los ofreció. Sin embargo, fue el Globo el que mejor aprovechó las pocas jugadas claras que tuvo. El primer gol llegó a los veinte minutos después de una serie de toques de primera entre Damonte, Garro, Roa y Chávez, cuyo remate se desvió en un rival y descolocó al arquero. Pocos minutos después, Gelabert se iría expulsado del equipo sanjuanino por un manotazo en la cara a Roa. Parecía que el panorama se aclaraba para Huracán, pero a los 28, Bravo marcó el empate en un tiro de esquina. Pese a tener un jugador más, al Globo le costó encontrar espacios y por unos minutos su juego se amesetó. Recién cuando la primera parte se terminaba llegó el golazo de Araujo, luego, nuevamente, de un toqueteo imposible de detener para los rivales en tres cuartos de cancha entre Roa, Chávez y el mismo Araujo.

El segundo tiempo se hizo más de ida y vuelta, pero esta vez Huracán tuvo el control. Asustó con contragolpes a San Martín y se mostró cómodo con su apuro por empatarlo. La defensa y Marcos Díaz fueron exigidos y respondieron bien, pero con el correr de los minutos, la diferencia numérica se hizo evidente y el local se fue quedando sin resto físico para hacer frente al Globo.

La noticia, por segunda fecha consecutiva, es que a Huracán le costó encontrar espacios al principio pero en el transcurso del partido no sólo se hizo de herramientas para lograrlo si no que terminó superando claramente al rival, lo que significó una victoria relativamente tranquila pese a la diferencia mínima. El Globo se llevó los tres puntos porque finalmente mostró lo que se estaba pidiendo desde hacía tiempo: efectividad. En el primer tiempo tuvo dos jugadas muy claras y las dos fueron gol. Como en encuentros anteriores, las ofensivas por las bandas no pudieron encontrar una forma clara de culminar las jugadas. La respuesta, esta vez y recordando lo nuevo que se había visto frente a Boca, llegó por el medio. La construcción de juego en la zona cercana a la medialuna del área significó jugadas rápidas, con mucha participación y llena de toques cortos y de primera que hicieron imposible a la defensa seguirle el ritmo. Otra buena noticia es que el 9 del equipo haya vuelto al gol. Por otra parte, en el aspecto defensivo Huracán tuvo otro muy buen partido (en esta ocasión fue el turno de Salcedo de tener las intervenciones más brillantes) y trasladó todas la inquietudes que pudiera tener al rival, que, especialmente en el segundo tiempo, cada vez que atacó se quedó a medio camino. La diferencia de un solo gol pudo haber complicado, pero lo cierto es que la excelente capacidad de definición que se había visto en el primer tiempo desapareció en el segundo (Chávez se perdió un gol muy claro solo frente al arquero) y el Globo se terminó conformando con eso.

Huracán volvió a ser ese hueso duro de roer que había sido durante gran parte del campeonato pasado, pero ahora le está agregando una cuota de juego colectivo creativo adelante. Si es capaz de explotarlo y ser efectivo las pocas (o muchas, por qué no) veces que avance sobre el campo rival, va a ganar más partidos que los que pierda.


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