Y un día Huracán volvió a ganar un partido por el torneo.
Volviendo a tener un rendimiento que entusiasma, con interesantes
alternativas adelante y la solidez defensiva que lo caracteriza,
superó a San Martín de San Juan y sumó de a tres por primera vez
rescatando lo que venía siendo un complicado inicio de campeonato.
Durante casi toda la primera parte, el control del juego estuvo del
lado de San Martín. Presionando arriba a Huracán, constantemente
intentó encontrar espacios en una defensa que pocas veces los
ofreció. Sin embargo, fue el Globo el que mejor aprovechó las pocas
jugadas claras que tuvo. El primer gol llegó a los veinte minutos
después de una serie de toques de primera entre Damonte, Garro, Roa
y Chávez, cuyo remate se desvió en un rival y descolocó al
arquero. Pocos minutos después, Gelabert se iría expulsado del
equipo sanjuanino por un manotazo en la cara a Roa. Parecía que el
panorama se aclaraba para Huracán, pero a los 28, Bravo marcó el
empate en un tiro de esquina. Pese a tener un jugador más, al Globo
le costó encontrar espacios y por unos minutos su juego se amesetó.
Recién cuando la primera parte se terminaba llegó el golazo de
Araujo, luego, nuevamente, de un toqueteo imposible de detener para
los rivales en tres cuartos de cancha entre Roa, Chávez y el mismo
Araujo.
El segundo tiempo se hizo más de ida y vuelta, pero esta vez Huracán
tuvo el control. Asustó con contragolpes a San Martín y se mostró
cómodo con su apuro por empatarlo. La defensa y Marcos Díaz fueron
exigidos y respondieron bien, pero con el correr de los minutos, la
diferencia numérica se hizo evidente y el local se fue quedando sin
resto físico para hacer frente al Globo.
La noticia, por segunda fecha consecutiva, es que a Huracán le costó
encontrar espacios al principio pero en el transcurso del partido no
sólo se hizo de herramientas para lograrlo si no que terminó
superando claramente al rival, lo que significó una victoria
relativamente tranquila pese a la diferencia mínima. El Globo se
llevó los tres puntos porque finalmente mostró lo que se estaba
pidiendo desde hacía tiempo: efectividad. En el primer tiempo tuvo
dos jugadas muy claras y las dos fueron gol. Como en encuentros
anteriores, las ofensivas por las bandas no pudieron encontrar una
forma clara de culminar las jugadas. La respuesta, esta vez y
recordando lo nuevo que se había visto frente a Boca, llegó por el
medio. La construcción de juego en la zona cercana a la medialuna
del área significó jugadas rápidas, con mucha participación y
llena de toques cortos y de primera que hicieron imposible a la
defensa seguirle el ritmo. Otra buena noticia es que el 9 del equipo
haya vuelto al gol. Por otra parte, en el aspecto defensivo Huracán
tuvo otro muy buen partido (en esta ocasión fue el turno de Salcedo
de tener las intervenciones más brillantes) y trasladó todas la
inquietudes que pudiera tener al rival, que, especialmente en el
segundo tiempo, cada vez que atacó se quedó a medio camino. La
diferencia de un solo gol pudo haber complicado, pero lo cierto es
que la excelente capacidad de definición que se había visto en el
primer tiempo desapareció en el segundo (Chávez se perdió un gol
muy claro solo frente al arquero) y el Globo se terminó conformando
con eso.
Huracán volvió a ser ese hueso duro de roer que había sido durante
gran parte del campeonato pasado, pero ahora le está agregando una
cuota de juego colectivo creativo adelante. Si es capaz de explotarlo
y ser efectivo las pocas (o muchas, por qué no) veces que avance
sobre el campo rival, va a ganar más partidos que los que pierda.

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