A Huracán no le alcanzó con arrancar ganando el partido. Terminó
trayéndose una decepcionante derrota de Mar del Plata frente a un
equipo que, sin ser excesivamente superior, le hizo dos goles y le
planteó algunas preguntas de cara a la temporada que recién está
empezando.
Aún siendo parejo, desde el principio Aldosivi exigió un poco más
a Huracán que Huracán a Aldosivi. Marcos Díaz tuvo que lucirse ya
en los primeros minutos, pero el penal que Mancinelli consiguió con
oficio y luego Mendoza convirtió en gol ofreció tranquilidad. Por
un rato el Globo logró alejar al equipo marplatense de su arco y se
animó a tratar de abultar el marcador sin buenos resultados. Sin
demasiada periodicidad pero sin desistir tampoco, Aldosivi siguió
acercándose advirtiéndole a Huracán que no daba el partido por
perdido ni mucho menos.
En el segundo tiempo el equipo de Alfaro se paró decididamente unos
cuando metros más atrás, lo que le dio lugar al rival para que se
acomodara y tuviera espacios para aprovechar. Huracán todavía
parecía capaz de mantener el resultado cuando a los 17 minutos
Salcedo desvió un remate de Colman y descolocó a Marcos Díaz
marcando el empate. Al Globo le costó cambiar el chip del juego y
aunque intentó, le costó muchísimo acercarse de forma clara al
arco de Aldosivi. Por el contrario, el local estaba cada vez más
convencido de que podía ganarlo y llenó de dudas el fondo quemero.
Después de varios minutos avisando, a los 43, Chávez ingresó al
área por el lateral de Araujo gambeteando a todos sus marcadores y
envió un centro atrás que Pisano, solo, empujó a la red. Lo que
quedaba de partido Huracán salió de su campo desesperado por
empatarlo, pero sin ideas ni claridad se le hizo imposible.
Si el plan de Huracán era convertir un gol y después aguantar el
resultado, mostró varias falencias que le complicaron el panorama.
La defensa tuvo una tarde floja (especialmente Salcedo, más allá de
su responsabilidad decisiva en el primer gol de Aldosivi) y no fue la
base de un equipo que eventualmente en cualquier partido siempre
terminará recurriendo a su solidez. El Globo se quedó a medio
camino entre defender con uñas y dientes el 1-0 y buscar algún gol
más. No retrocedió lo suficiente ni tuvo una presencia firme unos
metros más adelante. El partido del mediocampo dejó bastante que
desear, con un mejor primer tiempo que segundo. Le costó adaptarse a
las necesidades defensivas del equipo y a las pocas ofensivas que
esbozó. Adelante, lo mejor vino a partir de Walter Pérez y Gamba
abriendo la cancha. Fueron interesantes las ocasionales incursiones
de Araujo, que dieron algo de aire a un equipo al que claramente le
hace falta volumen de juego desde el círculo central hacia adelante.
Una vez más los centros frontales o mal direccionados no fueron en
ningún momento una carta a favor. Huracán tuvo un largo rato
después del empate de Aldosivi para volver a ponerse arriba, pero
tuvo que dedicar más tiempo a cerrar espacios atrás y ver cómo
Marcos Díaz sacaba una pelota atrás de otra y ni siquiera eso
alcanzó para rescatar al menos un punto.
La de Huracán fue una derrota anunciada después de empezar ganando
el partido y tener un primer tiempo relativamente tranquilo. El
fuerte de este equipo fue siempre la capacidad defensiva, pero cuando
eso falla, tiene que contar con herramientas para salvar los
resultados. Cuando resguardarse no alcanza y eso se ve reflejado en
el marcador, no queda otra alternativa que arriesgarse más. El Globo
debería estar preparado para eso.

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