domingo, 29 de abril de 2018

Huracán 3-2 Atlético Tucumán


En un partido dinámico, con emociones y muchos goles como hacía un tiempo no pasaba, Huracán volvió a quedarse con los tres puntos y sigue escalando en la tabla de posiciones. Concentrado en su objetivo, este equipo no para de sumar.

No hubo tiempo para preguntarse cómo se desarrollaría el partido. Al minuto de juego Pussetto tomó un rechazo tras un tiro libre y desde el borde del área metió el primer gol. Huracán contó con una ventaja que durante los siguientes minutos justificaría avanzando en la cancha. Sin embargo, la copiosa lluvia complicaría el juego de ambas partes. La cancha se puso pesada y no hubo más remedio que bajar el ritmo. Con un gol de ventaja, el Globo se retrasó y Atlético Tucumán intentó aprovecharlo. Salvo jugadas aisladas, se trató más de una insistente presión que de una verdadera molestia.

Atlético Tucumán metió al inicio del segundo tiempo lo que había venido avisando en el primero. La mala resistencia de la defensa y una tapada muy débil de Marcos Díaz permitieron que Blanco entrara con cierta comodidad al área y marcara el empate. A Huracán le costó unos cuantos minutos reaccionar pero cuando lo hizo, no perdonó. A los 10 minutos, Álvarez metió de tacó un tiro libre y devolvió la tranquilidad al juego del Globo. Esto se acentuó con el tercer gol, cuando Araujo envió una pelota al corazón del área que Mendonza bajó de cabeza para que Silva la empujara a la red a los 32. Parecía que el partido estaba cerrado pero Hechalar aprovechó los huecos que dejó la defensa en general y Salcedo en particular para sumar incertidumbre cuando faltaban pocos minutos para el final. Atlético Tucumán tuvo sus chances para empatarlo nuevamente, pero el resultado ya estaba sellado.

Huracán suplió con goles las fallas defensivas que podrían haber costado más caro. Ya en el mediocampo se hizo evidente la ausencia de Damonte y le costó más que de costumbre contener los ataques rivales. Además, particularmente Salcedo no tuvo una buena noche, pero el resto de la defensa tampoco estuvo en sintonía. La lluvia no ayudó en ninguna línea, aportando lentitud e imprecisión por la dificultad de la pelota para rodar. Los puntos altos de Huracán estuvieron de la mitad para adelante. A partir de un Bogado que fue una molestia constante, generando tiros libres en todo el ancho de la cancha, el Globo contó con una presencia si bien no tan constante como el partido pasado, muy peligrosa. Pussetto y Silva abrieron la cancha y se dedicaron a quebrar la defensa rival con cada intervención, a lo que se sumó Araujo nuevamente con una presencia inteligente en los ataques y cubriendo el mediocampo. Mendonza, que viene tomando protagonismo partido a partido, fue un hueso duro de roer para la defensa tucumana. Asistió y ocupó todos los espacios que dejó libres Chávez. Estos buenos rendimientos ayudaron a esconder los agujeros de las otras líneas, sin embargo no alcanzó para evitar el sufrimiento de los últimos minutos a pesar de que se había estado ganando por dos goles.

La defensa en un nivel bastante más bajo que en encuentros anteriores es una sorpresa, lo que habla del rendimiento correcto que venía teniendo. Pero no menos cierto es que eso no significó dejar escapar la victoria. Huracán fue un equipo sólido, no sólo porque suelen funcionar coordinadamente sus líneas, sino porque cuando no lo hicieron, tuvo las herramientas para que no repercutiera en el resultado final.

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