sábado, 3 de marzo de 2018

Colón 0-0 Huracán


En un partido muy parejo, por momentos aburrido, Huracán rescató un buen punto y mostró una imagen más acorde a lo visto la fecha pasada que al accidentado comienzo de año que transitó. No le alcanzó para llevarse la victoria pero sí un empate que, por el contexto, puede servir.

Los dos equipos tuvieron problemas para sacarse ventaja en el transcurso del partido. Se midieron desde el principio hasta el final y no insistieron en presionar muy arriba. Ambos apelaron a la solidez defensiva y se prestaron la pelota. Colón trató de inquietar especialmente de pelota parada y Huracán a partir de las conocidas capacidades de Pussetto y Silva. Tanto Marcos Díaz como Domínguez se turnaron para lucirse con un par de buenas atajadas pero lo cierto es que ninguno de los dos equipos estuvo cerca del gol.

En la segunda parte la historia se repitió durante los primeros veinte minutos. Después, el ritmo del partido cambió. Huracán se acomodó en el empate y supo detener a un Colón que amontonó gente adelante pero no encontró espacios en la defensa rival. Si bien los últimos minutos el protagonismo fue del local, el Globo no tuvo que sufrir excesivamente para quedarse con el punto.

El objetivo de no permitir que Colón vulnerara el fondo de Huracán fue cumplido desde el principio hasta el final del partido. El equipo se armó al rededor de la defensa y por eso, salvo jugadas puntuales, el Globo pudo manejar bien a su rival. La línea defensiva volvió a tener un rendimiento correcto y empieza a ofrecer algunas respuestas que Huracán necesitaba (aunque la salida de Álvarez por lesión no hace más que generar preocupación). El mediocampo también cumplió ayudando a los de atrás pero no fue tan incisivo a la hora de armar los ataques. Esta tarea estuvo especialmente en manos de Pussetto y Silva, las mejores cartas de Huracán para abrir la cancha y quebrar defensas rivales. Sin embargo, el juego durante estos 90 minutos no se caracterizó por las buenas decisiones ofensivas. No fue solamente Chávez el que cometió errores en este punto, pero sí a quien más debe llamársele la atención porque estaba ocupando el puesto de 9. Todas las jugadas tuvieron un movimiento de más o uno de menos. El arquero rival fue exigido en un par de ocasiones pero fue más por eventualidades del partido que resultado de un plan bien armado de Huracán para convertir. El equipo de Alfaro consideró que el empate era suficiente y orientó su juego a mantenerlo. Ayudado por un Colón que no estuvo especialmente encendido, consiguió su objetivo sin tener que preocuparse demasiado.

De acuerdo a qué suceda en las próximas fechas, este puede ser o no un buen punto. Huracán tiene equipo para salir a ganar los partidos. De cara al clásico, la próxima semana, y a la recta final de este torneo, va a ser clave que se convenza de eso.


No hay comentarios:

Publicar un comentario