lunes, 19 de febrero de 2018

Arsenal 1-1 Huracán


Huracán tenía que sumar pero después de las pasadas derrotas, este punto tiene sabor a poco. El desarrollo del partido entusiasmó al principio pero terminó ofreciendo una imagen lenta y falta de reacciones que preocupa a futuro.

Un ida y vuelta entretenido caracterizó a la primera parte, en la que ambos equipos salieron a atacar, cada uno con sus diferentes heramientas. Arsenal apeló a la velocidad y Huracán se armó en tres cuartos de cancha tratando de tener peso ofensivo a través de la cantidad de jugadores. Dejó algunos espacios atrás y en una de las ofensivas del local, a los 35 minutos, Herrera pitó penal y Wilchez terminó convirtiéndolo en gol. El Globo no se dejó abrumar por la derrota parcial y siguió buscando el gol como venía haciéndolo. A los 47 Coniglio convirtió de cabeza luego de una serie de rebotes en el área y volvió a poner las cosas iguales.

El ritmo del partido cambió por completo en el segundo tiempo. Arsenal tomó el control de la pelota y molestó cada vez más en el campo de Huracán. Si no alcanzó el segundo gol fue por las intervenciones de Marcos Díaz, el travesaño y algunos acertados despejes de los centrales del Globo. Huracán perdió el ímpetu de la primera parte y no tuvo ni el estado físico ni las ideas para ser contundente a la hora de ir a buscar los tres puntos. Cuando se acercó al área de Arsenal, dudó mucho para definir y terminó desperdiciando todas las jugadas.

Si bien al final terminó siendo decepcionante, se pueden rescatar algunas cosas del primer tiempo del partido. La cantidad de jugadores en el campo rival fue algo que no acostumbró a mostrar este equipo en el ciclo Alfaro y en esta ocasión le sirvió para mantener las expectativas altas por 45 minutos. Silva fue una grata sorpresa y los laterales dejaron menos dudas cuando se sumaron al ataque. Huracán tuvo más chances en la primera parte y la victoria parcial de Arsenal no lo golpeó como para que dejara de intentar acercarse. Insistió hasta que consiguió el gol y fue un golpe de aire fresco que dio esperanzas de cara al segundo tiempo. Sin embargo, ese Huracán no volvió a aparecer. Lo que sí aparecieron fueron preguntas. ¿Se conformó el equipo con el empate? ¿Se acabaron las ideas de un momento para el otro? El mediocampo se llenó nuevamente de agujeros y ni siquiera el ingreso de Montenegro le dio los espacios que necesitaba. Marcos Díaz tuvo un poco más de protagonismo y eso no es una buena noticia, además del pelotazo como recurso utilizado de más para buscar a los delanteros. El Globo había encontrado un buen ritmo pero no supo plasmarlo en los números ni sostenerlo en el tiempo. Terminó siendo un desgaste que no fue bien aprovechado.

El partido podría haber terminado mejor como podría haber terminado peor. Huracán necesitaba ganar y el consuelo de al menos no haber perdido ya no sirve para esconder preocupaciones. El equipo de Alfaro supo encontrar la regularidad y la tranquilidad en la primera mitad del torneo pero ahora se le está haciendo esquiva.

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