domingo, 4 de junio de 2017

Olimpo 3-1 Huracán



Nada quedó de la heroica clasificación a la siguiente fase de la Sudamericana. Huracán fue poco más que un fantasma en Bahía Blanca y, a tres fechas del final, está bastante lejos de respirar tranquilo en la tabla de los promedios.

Huracán metió el gol a 7 minutos del inicio del partido. Pussetto le ganó la espalda a los centrales rivales y marcó lo que parecía un prometedor gol. A Olimpo le costó reaccionar y dio la sensación de que en cualquier momento llegaba el segundo del Globo. Pero las oportunidades fueron desperdiciadas y de a poco el local salió del shock de empezar el partido perdiendo desde tan temprano. La debacle empezó con un empujón de Romat en el área. A los 33 Coniglio pateó el penal y Marcos Díaz se lo atajó, pero llegó a cabecear el rebote y puso las cosas 1-1. No acusó recibo Huracán y a los 38, Olimpo aprovechó el lateral mal cuidado de Romat, una salida descoordinada de Marcos y nuevamente de cabeza Coniglio convirtió. Tres minutos después, Cabalucci colocó la pelota por encima de Díaz y sentenció el resultado definitivo.

Poco ofreció Huracán en la segunda parte. El ingreso de Montenegro apenas le dio aire al equipo y en ningún momento el descuento estuvo cerca. Olimpo se acomodó más o menos bien a los pocos ataques del Globo y, cómodo con el resultado, tampoco visitó asiduamente el área quemera.

Lo poco bueno de Huracán ocurrió los primeros veinte minutos de partido. Pussetto se puso el ataque al hombro y llevó al Globo hacia el arco de Olimpo. Pero no alcanzó con eso. Es repetitivo señalar la poca capacidad de definición de este equipo (que contrasta de inmediato con lo hecho en la semana frente a Deportivo Anzoátegui), pero parte de los problemas de este equipo tienen su origen en eso. Por otra parte, una defensa un poco tirada de los pelos con Araujo de central no ofreció seguridad. Romat fue el punto más bajo, pero hasta Marcos Díaz se contagió y mostró falencias en las salidas y los achiques. Huracán fue un equipo deshilachado en todos los aspectos y por eso el resultado fue justo.

Una vez más haciendo el paralelismo con el partido por la Sudamericana, a Huracán se lo vio con pocas ideas para ganar el partido. Tuvo 45 minutos para darlo vuelta y ni siquiera llegó a descontar. Quedan tres partidos para revertir una situación complicada tanto en los números como en el rendimiento.

No hay comentarios:

Publicar un comentario