sábado, 17 de junio de 2017

Huracán 1-0 Unión



Huracán empezó el partido en descenso directo y lo terminó con dos equipos que lo separan del abismo. Jugó mal, metió gol y siguió jugando mal, poniendo en peligro varias veces durante el partido esta victoria que le da un poco de aire pero Unión no fue un rival excesivamente problemático y por eso los tres puntos se quedaron en Parque Patricios.

El que estaba urgido por la tabla y los minutos era el Globo y eso se reflejó en la cancha. Que no tuviera ideas no impidió que se lanzara a buscar el gol y a no dejar que Unión molestara a Marcos Díaz. Los dos equipos estuvieron muy lejos de brillar. Huracán se dedicó a buscar con pelotazos esquivando un mediocampo que hizo un poquito más en lo defensivo que en lo ofensivo, aunque tampoco fue mucho. El momento de claridad llegó a los 29, cuando Pussetto acomodó un rebote en el área de Unión y se la dejó servida a Romero Gamarra para que metiera el gol desde la medialuna. Además, Mendoza tuvo una jugada clarísima que podría haber calmado los ánimos, pero terminó en el cuerpo del arquero.

El segundo tiempo, por momentos bajo la lluvia, fue un poco más emocionante. Los pelotazos no desaparecieron pero Unión salió más de su arco y Huracán durante algunos minutos se acordó de que estaba ganando sólo por un gol. Las intenciones de alcanzar el segundo se quedaron sólo en eso, en intenciones. Así como en el primer tiempo, tuvo una jugada muy clara y no la definió como correspondía. Marcos Díaz tuvo que salvar la situación en un par de ocasiones y fue gran responsable de que el partido terminara en victoria para el Globo.

Que Marcos haya sido la figura dice algunas cosas poco tranquilizadoras sobre este equipo. El rival hizo poco y nada y aun así el arquero tuvo que intervenir para que la posición del Globo en la tabla de promedios no fuera más comprometida. El puntaje del equipo no supera los cuatro puntos en ninguna de las líneas. La defensa fue muy poco desafiada pero dejó espacios que pudieron haber sido letales. El mediocampo casi no existió. No fue solamente el rendimiento paupérrimo de Bogado. Hasta Fritzler, que suele ser lo mejor del equipo cuando lo demás no funciona, se sumergió en la mediocridad general. Lo de la delantera, pese a ser malo, ya ni llama la atención. No amenaza, no asusta, no concreta. Romero Gamarra volvió a ser el de los goles decisivos, pero los que se encargan (o al menos deberían encargarse) de hacer goles nunca estuvieron ni siquiera cerca. Hasta Marcos, que se lució con algunas atajadas, fue insistente con pelotazos sin sentido que redujeron las posibilidades de Huracán de meterse con claridad en el área de Unión.

Quedan dos fechas y seis puntos para definir en qué categoría va a jugar el Globo la próxima temporada. Este equipo no brinda ningún tipo de seguridad y no son partidos sencillos. Es momento de prepararlos con seriedad y esperar a que los resultados de los rivales por la permanencia nos den un guiño.

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