viernes, 23 de junio de 2017

Lanús 2-0 Huracán



Un punto le alcanzaba al Globo para volverse tranquilo a Parque Patricios, con la permanencia en primera asegurada. Pero nada es tan fácil en el mundo Huracán. Perdió un partido insólito en el que hasta la mitad del segundo tiempo parecía tener todo más o menos controlado y fuerza nuevamente a una definición en la última fecha.

Aparentemente todo salió según lo planeado en la primera parte. Lanús presionó un poco y tuvo la pelota. Huracán se conformó con tirar algunos pelotazos que jamás llegaron al arco rival. Se turnaron un tímido protagonismo lo suficientemente alejado de los arqueros como para que ninguno sufriera de más.

En el segundo tiempo Lanús molestó más, pero nunca terminó las jugadas a tiempo para romper el cero. Cuando Marcos Díaz, a los 23, cometió falta en el área, Sand convirtió en gol el penal y las cosas comenzaron a cambiar. Lanús se replegó casi automáticamente y Huracán salió obligado a buscar el empate. Tuvo un par de jugadas claras pero lo que se vio no estuvo nunca demasiado cerca del gol. Al minuto dos de descuento, la defensa no ocupó espacios como debe hacerse, Marcos Díaz salió a buscar una pelota que parecía perdida y Acosta metió la pelota al área para que Denis terminara definiendo el partido.

Ganarle a Lanús nunca estuvo en los planes. Pero cuando el resultado dejó de sonreír, el empate estuvo igualmente lejos. En casi veinte minutos de partido, después del primer gol de los granates, Huracán demostró por qué está donde está, dependiendo de lo que pueda o no hacer en la última fecha. Realmente peligrosa hubo una sola, de la mano de Mancinelli. El resto del tiempo, Huracán deambuló sin ideas, por momentos un poco más cerca y por momentos un poco más lejos, tratando de atropellar a Lanús que se dedicó a rechazar los ataques del Globo sin hacer ningún tipo de esfuerzo, casi como si no le importara demasiado. El segundo de Lanús fue más consecuencia de la desorganización como equipo que mostró Huracán que por intención del local de liquidarlo. Sin mencionar los espacios que dejó la defensa y el error de Marcos que ni recuperó la pelota ni cuidó el arco.


Incluso perdiendo puede salvarse. Empatando no depende de ningún otro resultado. Pero con los antecedentes de este equipo, nada está asegurado. Huracán cocinó este sufrimiento hasta el final durante toda la temporada. Ahora el equipo tiene que hacerse cargo y responder. Huracán es de primera. Huracán tiene que quedarse en primera.

No hay comentarios:

Publicar un comentario