Un punto le
alcanzaba al Globo para volverse tranquilo a Parque Patricios, con la
permanencia en primera asegurada. Pero nada es tan fácil en el mundo Huracán.
Perdió un partido insólito en el que hasta la mitad del segundo tiempo parecía
tener todo más o menos controlado y fuerza nuevamente a una definición en la
última fecha.
Aparentemente
todo salió según lo planeado en la primera parte. Lanús presionó un poco y tuvo
la pelota. Huracán se conformó con tirar algunos pelotazos que jamás llegaron
al arco rival. Se turnaron un tímido protagonismo lo suficientemente alejado de
los arqueros como para que ninguno sufriera de más.
En el segundo
tiempo Lanús molestó más, pero nunca terminó las jugadas a tiempo para romper
el cero. Cuando Marcos Díaz, a los 23, cometió falta en el área, Sand convirtió
en gol el penal y las cosas comenzaron a cambiar. Lanús se replegó casi
automáticamente y Huracán salió obligado a buscar el empate. Tuvo un par de
jugadas claras pero lo que se vio no estuvo nunca demasiado cerca del gol. Al
minuto dos de descuento, la defensa no ocupó espacios como debe hacerse, Marcos
Díaz salió a buscar una pelota que parecía perdida y Acosta metió la pelota al
área para que Denis terminara definiendo el partido.
Ganarle a
Lanús nunca estuvo en los planes. Pero cuando el resultado dejó de sonreír, el
empate estuvo igualmente lejos. En casi veinte minutos de partido, después del
primer gol de los granates, Huracán demostró por qué está donde está,
dependiendo de lo que pueda o no hacer en la última fecha. Realmente peligrosa
hubo una sola, de la mano de Mancinelli. El resto del tiempo, Huracán deambuló
sin ideas, por momentos un poco más cerca y por momentos un poco más lejos,
tratando de atropellar a Lanús que se dedicó a rechazar los ataques del Globo
sin hacer ningún tipo de esfuerzo, casi como si no le importara demasiado. El
segundo de Lanús fue más consecuencia de la desorganización como equipo que
mostró Huracán que por intención del local de liquidarlo. Sin mencionar los
espacios que dejó la defensa y el error de Marcos que ni recuperó la pelota ni
cuidó el arco.
Incluso
perdiendo puede salvarse. Empatando no depende de ningún otro resultado. Pero
con los antecedentes de este equipo, nada está asegurado. Huracán cocinó este
sufrimiento hasta el final durante toda la temporada. Ahora el equipo tiene que
hacerse cargo y responder. Huracán es de primera. Huracán tiene que quedarse en
primera.

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