El partido fue
aburrido como pocos. Pero ahora que terminó el torneo, y por un par de días
para poder respirar con tranquilidad, lo que importa es que Huracán sigue en
primera. Le alcanzó con un 0 a 0 anodino para cerrar la temporada con la
permanencia.
Ni el primer
tiempo ni el segundo fueron un derroche de juego y oportunidades claras de gol.
Belgrano se dedicó a esperar a Huracán, lanzando ocasionales contragolpes que
casi nunca terminaron en las manos de Marcos Díaz y Huracán ensayó una tenencia
de la pelota en mitad de cancha sin profundizar demasiado, usando como
estrategia los tiros de media y larga distancia. Durante apenas algunos minutos
de la segunda parte, el partido se puso un poco más interesante. El Globo apretó
el acelerador y molestó un poco menos livianamente al rival obligándolo a
replegarse en su arco. Sin embargo, tampoco duró mucho. El partido terminó como
había empezado: aburrido, sin sorpresas, gris, pero sobre todo, y es lo que más
le interesaba a Huracán, empatado.
Huracán terminó
el torneo sin salirse del libreto. Una vez más, fue un equipo con pocas ideas
para llegar al arco rival. Estuvo influenciado por el hecho de que el punto era
lo que alcanzaba para dejar de sufrir por el descenso, pero lo cierto es que el
rendimiento no fue muy diferente al que se vio en otros partidos en los que
tenía más incentivos para salir a ganar. Sin mucho, la defensa volvió a ser más
determinante en el resultado que el ataque. Con el ingreso de Toranzo, además
de González que se despertó por algunos minutos, en el segundo tiempo se vieron
algunas pinceladas de lo que este equipo, quizá, podría llegar a hacer con un
trabajo un poco más profundo y sin jugar mirando resultados ajenos. Pero la
realidad es que al Globo le cuesta mucho asustar a los rivales. Lo que se vio
frente a Belgrano no fue más que un resumen de lo que fue toda la temporada.
Una vez más,
Huracán tiene poco tiempo para relajarse. Aunque el trabajo, por unas semanas,
ya no será adentro de la cancha, deberá empezar a prepararse para una temporada
en la que tendrá que ser protagonista si no quiere volver a terminarla con el
corazón en el cuello. Lo hecho durante la mayor parte de este torneo tiene que
servir de ejemplo de lo que no debe pasar si quiere dejar de sufrir con los
puestos del descenso.





