Enorme. Inteligente. Corajudo.
Incansable. Este equipo comienza a desafiar los adjetivos. A los 30 del primer
tiempo ya perdía por dos goles, pero se repuso, lo dio vuelta y terminó
ganando, gustando y goleando haciendo delirar al Ducó. El Globo supo cómo
levantarse y se fue de la cancha con el merecido aplauso de su hinchada.
Antes de que el partido empezara a
ponerse interesante, Temperley encontró cómo convertir. A los 7 minutos, un
tiro libre mal marcado se combinó con la duda de Marcos Díaz para salir y Ríos
cabeceó la pelota al arco. Huracán no se mostró golpeado y fue a buscar el
empate. Estaba muy cerca. Wanchipe se había perdido dos muy claras, pero a los
31 Ríos volvió a vacunar entrando solo en otro tiro libre. El encuentro se volvía
cuesta arriba para el Globo, pero eso no lo desanimó en lo absoluto. Cinco
minutos después, González descontó colocando el balón junto al palo y antes de
que Temperley se diera cuenta de eso, Espinoza habilitó a Abila para que
empatara. El partido era otro. Además, cuando se acababa la primera parte,
Cólzera dejó al gasolero con 10 por una roja exagerada tras una falta a Bogado.
Se veía venir. A los 6 del segundo
tiempo, Abila recibió una pelota larga muy bien direccionada de Bogado, dejó
desparramado al arquero y la empujó a la red con el arco vacío. Dos minutos
después, nuevamente fue el turno de Espinoza de habilitar a Wanchope en una
contra, desorientando a la defensa y al arquero, que llegó a tocar la pelota
pero no a evitar el gol. Temperley jamás supo cómo reaccionar frente a ese
Huracán que lo chocó de frente. El Globo no se acomodó en la diferencia de dos
goles y controló el partido como hacía mucho no sucedía. Hizo circular el
balón, no se apuró para jugar adelante y no se desesperó las pocas veces que
Temperley molestó atrás. La victoria jamás peligró.
Este Huracán sorprende. Hace no
mucho ir perdiendo por dos goles era una situación irremontable, y más si esto
sucedía por errores atrás (Marcos Díaz no tuvo un buen partido). Pero lo que
pasó fue distinto. El Globo fue rápido, fue preciso, fue inteligente. Mantuvo
la cabeza fría sabiendo que nada estaba definido y terminó floreándose. El
manejo criterioso de la pelota en el segundo tiempo fue clave para enfriar los
débiles intentos de descuento de Temperley y para mantener la tranquilidad
propia. Fritzler pero sobre todo Bogado fueron indispensables para esa tarea.
Araujo también se sumó al mediocampo para brindar solidez. Los de adelante
supieron adaptarse a esa sintonía molestando adelante pero sin desarmar el
juego pausado del equipo. La defensa tuvo esos dos errores en las pelotas
paradas, pero con Huracán arriba en el resultado fue infranqueable. Todo
Huracán participó y demostró que tiene potencial.
El Globo está para muchísimo. No
parece un equipo fue aun mira de reojo la tabla de promedios. Este Huracán
tiene garra para reponerse de un resultado adverso y tiene talento para
encontrar el camino más adecuado para revertir esa situación. Huracán vuelve a
preocupar a los rivales. Ya dejó de pasar desapercibido.
CeciQuemera

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