lunes, 5 de octubre de 2015

Newell's 2-0 Huracán



Una vez más, Huracán fue un equipo diferente al que sorprende en la Copa. Esta vez, con una formación casi por completo titular, no fue capaz de transformar 45 minutos de dominio total en goles frente a un rival que jugaba con uno menos, y Eduardo Domínguez se quedó sin el invicto.

El partido empezó aburrido. Apenas un par de buenas atajadas de Marcos Díaz y una jugada de Espinoza en la que se perdió tres veces el gol. Más allá de eso (que pudo haber dado otro rumbo al encuentro) el juego se hizo algo tedioso, sin que ninguno de los dos equipos fuera excluyentemente superior, pero tampoco se armó el ida y vuelta característico de dos rivales parejos. Recién hacia la media hora de juego Newell’s empezó a empujar a Huracán hacia su arco. A los 36 minutos llegó el gol de Maxi Rodríguez después de que Marcos Díaz saliera a achicar mal y ni Mancinelli ni Nervio pudieran frenar el recorrido del balón hacia el arco vacío.

Aunque Huracán tuvo la pelota casi todo el Segundo Tiempo, en ningún momento pareció que se acercaba concretamente al gol. Al contrario, las más claras fueron de Newell’s de contragolpe. El Globo tampoco aprovechó jugar con uno más desde los 18 por expulsión. Y aunque Newell’s se dedicó toda la segunda parte a resguardar el resultado, en la última jugada del partido, Maxi Rodríguez volvió a marcar aprovechando una desinteligencia del arquero y la defensa.

A Huracán le faltó ese plus adelante que tuvo en los partidos por copa. La jugada se iniciaba bien en los pies de Vismara, y seguía con interesante recorrido cuando el que la recibía era Toranzo. Espinoza tuvo cosas que pudieron haber cambiado la historia, pero se combinó que no estuvo tan fino como en otras ocasiones y que el arquero rival tuvo una noche fantástica. Abila estuvo desaparecido, como hacía bastante no pasaba, y Villarruel, ocupando el puesto del lesionado Montenegro, no pudo aportar la habitual cuota ofensiva del Rolfi. La defensa tampoco tuvo un buen rendimiento. Incluyendo a Marcos Díaz en el paquete, cometieron errores propios de futbolistas que nunca jugaron juntos. Lo de Marcos Díaz es llamativo. Tuvo algunas atajadas de esas a las que nos tiene acostumbrados, pero los goles de Newell’s fueron, en gran parte, responsabilidad de él.


La victoria de Chicago, que ahora está a seis puntos, vuelve a acercar la soga al cuello. Jugando como los últimos dos partidos, a Huracán le va a tocar sufrir hasta el final. Tiene que volver a encontrar el camino. Falta demasiado poco como para dejar ir la oportunidad.

CeciQuemera.

No hay comentarios:

Publicar un comentario