El empate fue el resultado más
justo, y el que mejor define cómo fue el partido. Tanto Huracán como Gimnasia
tuvieron momento de dominio en el juego, pero ninguno supo utilizar eso para
crear una ventaja decisiva, dejando a ambos un sabor a poco en la boca.
Aunque tardó en armarse, el Primer
Tiempo tuvo a Gimnasia como protagonista en un principio. Con un jugo que
utilizaba mucho los laterales, el Lobo consiguió complicar a una defensa
Quemera muy estática. El gol visitante llegó, precisamente, cuando Medina, a
los 15 minutos, recibió un balón filtrado entre los defensores parados para
rematar solo frente al arco. Gimnasia siguió intentando convertir, pero poco a
poco Huracán empezó a adelantarse en el campo. Primer desordenadamente, y
después con más ideas (principalmente generadas por Iván Moreno y Fabianesi),
el Globo comenzó a neutralizar el ataque del rival para luego concentrarse en
el propio, dejando a Gimnasia apretado contra su arco.
Esta tendencia se siguió mostrando
en el Segundo Tiempo. Debido a eso, el gol llegó enseguida, a los 6, cuando
Lucas Campan cabeceó un centro sobre el arquero del Lobo. Después de haber
empatado, Huracán mantuvo su predominio. Gimnasia se retrasaba en su campo y
parecía que el segundo gol del Globo estaba al caer. Sin embargo, a los 35 el
local sufrió la expulsión de Nicolás Bruna, y eso agrando al Lobo. Pocos
minutos más tarde, el equipo de La Plata también tuvo que jugar con 10 por una
roja, pero ya venía encaminado. Sobre el final, Gimnasia estuvo más cerca que
Huracán de ganarlo.
Los mejores momentos del Globo
llegaron cuando Moreno y Fabianesi se hizo dueño del mediocampo, lo que vuelve
a demostrar que, más que pelotazos, lo que este equipo necesita es alguien
creativo para generar juego. Nuevamente, se sufrió la falta de efectividad en
esos momentos del partido en los que el mejor era Huracán. En el aspecto
defensivo, se notó la conformación casi por completo de suplentes en las
líneas. Como hace bastante no sucede, los cuatro del fondo estuvieron lentos,
descoordinados, y los mediocampistas no ayudaron demasiado. Por otro lado, la
actuación de Gonzalo Marinelli fue correcta: tuvo un error al principio, pero
después lo compensó. Además, hay que hacer una mención puntual al debutante
Edson Puch. Demostró capacidades técnicas muy interesantes y, pese a no sumar
demasiado en lo ofensivo, hizo expulsar a Oreja, de Gimnasia, lo que podría
haber sido determinante.
Lo destacable de este partido fue
que, pese a contar con un solo titular habitual (Federico Mancinelli), Huracán
pudo, por momentos, doblegar a Gimnasia. Mirando el resultado y sabiendo que en
futuras ocasiones se va a necesitar de un equipo alternativo para cumplir con
todas las competiciones, se deberían pulir algunas cuestiones, sobre todo la
defensiva. Ahora queda una semana para el clásico, y en el medio hay partido de
Copa. Néstor Apuzzo va a tener que pensar bien qué equipo va a parar en cada
ocasión.
CeciQuemera.

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