domingo, 29 de marzo de 2015

Banfield 1-0 Huracán



Con un resultado mentiroso, por lo superior que fue Banfield, Huracán perdió por haber sido dominado en todas y cada una de sus líneas. El envión de haber ganado 4-0 la fecha pasada no alcanzó ni siquiera para intentar controlar al escurridizo rival.

El predominio de Banfield se hizo evidente a poco de iniciarse el juego. Sin dar tiempo a tomar un respiro entre cada jugada, Huracán fue bombardeado por los mediocampistas y delanteros rivales, que pese a sobrar casi siempre a sus marcadores, no contaban con la presencia de Marcos Díaz en el arco. El número 1 de Huracán debió realizar una atajada espectacular atrás de otra para mantener el cero. Hacia la mitad del Primer Tiempo, Banfield perdió intensidad y Huracán pudo salir un poco de su encierro. Diez minutos antes del final, Daniel Montenegro (ingresado por Edson Puch, con molestias musculares), en una segunda jugada de un tiro libre, con una volea estrelló la pelota en el palo cuando todos la veían adentro.

Banfield decidió no perdonar más, y a los 2 minutos llegó el único gol del partido: Bertolo cabeceó solo un centro atrás y Marcos Díaz no pudo hacer nada para evitarlo. Aunque el partido se emparejó un poco, Huracán siguió corriendo de atrás todo el tiempo. Las pocas veces que tuvo la pelota no supo administrarla. La única buena fue un centro atrás de Montenegro que encontró a Ramón Abila solo en el área, pero su remate se fue a un costado.

En un partido así, sería un error no considerar las virtudes del rival para que Huracán no pudiera dar pelea. Banfield fue un equipo rápido y que supo ocupar los espacios. Los laterales no sabían cómo hacer para marcar sus bandas, y los centrales perdieron las espaldas con demasiada frecuencia. La ausencia de Villarruel se hizo notar en un mediocampo que parecía un colador. Adelante, solamente Alejandro Romero Gamarra intentó desequilibrar, y el ingreso de Montenegro a la media hora de juego dio algo de aire a un equipo ahogado. En este caso, no es un mérito para el Globo que Marcos Díaz haya sido el jugador destacado. Allí donde la defensa falló, él estuvo para cubrirla, convirtiéndose en una piedra en el zapato de Banfield. En el gol, no tuvo responsabilidad.

Huracán no encuentra la regularidad. No termina de asentarse en Primera y el presente lo ve de mitad de tabla para abajo. El campeonato es largo, es cierto, pero en el medio el Globo deberá cumplir con otras obligaciones (algunas concretas y otras potenciales). No sea cosa que a menos de un año de haber salido campeón, Huracán tenga que mirar la tabla de promedios de nuevo.

CeciQuemera.

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