martes, 4 de diciembre de 2018

Huracán 1-1 Defensa y Justicia



En los últimos minutos de un partido sin brillos sin destacados protagonistas a Huracán se le escapó una victoria importante para la disputa por la punta de la tabla. Se confió demasiado en un resultado muy corto y terminó quedándose con un empate que sabe a realmente poco.

El primer tiempo fue parejo y ambos equipos se turnaron para avanzar sobre el campo rival. Defensa y Justicia fue más rápido para ocupar los espacios en el mediocampo pero Huracán tuvo las más claras. Tanto uno como el otro tuvo su chance de gol que terminó estrellada en los caños del arco y el empate parecía reflejar bien lo que estaba pasando en el juego. Sin embargo, el Globo estaba decidido a convertir y en el minuto 42, luego de un gran quite de Rossi en mitad de cancha, Chávez envió un centro al área que Gamba empujó a la red.

Huracán entró a la segunda parte dando el trámite por terminado. Demasiado seguro del único gol que había convertido, tuvo aislados intentos de volver a convertir que pudieron haber aportado más seguridad a la victoria, pero dedicó más minutos del partido a hacer tiempo. Defensa, por el contrario, nunca lo dio por perdido y persistentemente presionó buscando un hueco que le costó encontrar. Se chocó con una defensa sólida que, sin embargo, ante tanta insistencia terminó dejando una grieta. A los 44 minutos de juego, Martínez apareció en medio de área solo y selló el empate. Quedaron varios minutos de juego adicionado pero Huracán nunca se recuperó del golpe recibido.

Más allá de las cuestiones futbolísticas más puntuales, que deben ser analizadas, Huracán no ganó por no poner la cabeza en ese objetivo. Los partidos duran noventa minutos y los noventa minutos deben ser jugados sin darlos por ganados, y muchísimo menos cuando la diferencia es la mínima. En ese sentido, este encuentro fue una lección. Además de ese importante punto, al Globo de a ratos se le notó la falta de fútbol estas últimas semanas y algunos jugadores estuvieron lentos. El caso más claro fue Toranzo, a quien esta vez le costó mucho más gravitar. Huracán estuvo mucho más seguro defensivamente que ofensivamente y eso se vio también en los centrocampistas, que tuvieron algunas dificultades para acercarse a la delantera. Lo mejor en este aspecto, nuevamente, fue Gamba. No solamente por el gol si no porque lo más fresco de Huracán se vio cuando él y por momentos también Auzqui avanzaron por las bandas. A esto se le sumó un partido raro de Chávez, que como 9 no logra encajar en el equipo pero cuando se acomoda en el costado izquierdo del área tiene herramientas interesantes para abrir la defensa. Si el Globo no terminó ganando fue porque dedicó más tiempo a querer que los minutos pasaran que a explotar los recursos de sus delanteros. Esto se hace todavía más obvio cuando se ve la muy correcta tarea de la defensa. No tuvo una noche perfecta pero fue lo más sólido del equipo y por eso Defensa tuvo que insistir hasta los últimos minutos del partido para poder convertir.

Huracán sigue teniendo la ventaja de cargar con varios partidos postergados. Esto significa que, si hace las cosas bien, puede volver a adelantar a sus rivales por los primeros puestos de la tabla. Hacer las cosas bien significa ser el equipo del primer tiempo decidido a alcanzar el gol, actuando en consecuencia, y no arriesgar la victoria, como hizo en la segunda parte, por no animarse a arriesgar un poco más.

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