En los últimos minutos de un partido sin brillos sin destacados
protagonistas a Huracán se le escapó una victoria importante para
la disputa por la punta de la tabla. Se confió demasiado en un
resultado muy corto y terminó quedándose con un empate que sabe a
realmente poco.
El primer tiempo fue parejo y ambos equipos se turnaron para avanzar
sobre el campo rival. Defensa y Justicia fue más rápido para ocupar
los espacios en el mediocampo pero Huracán tuvo las más claras.
Tanto uno como el otro tuvo su chance de gol que terminó estrellada
en los caños del arco y el empate parecía reflejar bien lo que
estaba pasando en el juego. Sin embargo, el Globo estaba decidido a
convertir y en el minuto 42, luego de un gran quite de Rossi en mitad
de cancha, Chávez envió un centro al área que Gamba empujó a la
red.
Huracán entró a la segunda parte dando el trámite por terminado.
Demasiado seguro del único gol que había convertido, tuvo aislados
intentos de volver a convertir que pudieron haber aportado más
seguridad a la victoria, pero dedicó más minutos del partido a
hacer tiempo. Defensa, por el contrario, nunca lo dio por perdido y
persistentemente presionó buscando un hueco que le costó encontrar.
Se chocó con una defensa sólida que, sin embargo, ante tanta
insistencia terminó dejando una grieta. A los 44 minutos de juego,
Martínez apareció en medio de área solo y selló el empate.
Quedaron varios minutos de juego adicionado pero Huracán nunca se
recuperó del golpe recibido.
Más allá de las cuestiones futbolísticas más puntuales, que deben
ser analizadas, Huracán no ganó por no poner la cabeza en ese
objetivo. Los partidos duran noventa minutos y los noventa minutos
deben ser jugados sin darlos por ganados, y muchísimo menos cuando
la diferencia es la mínima. En ese sentido, este encuentro fue una
lección. Además de ese importante punto, al Globo de a ratos se le
notó la falta de fútbol estas últimas semanas y algunos jugadores
estuvieron lentos. El caso más claro fue Toranzo, a quien esta vez
le costó mucho más gravitar. Huracán estuvo mucho más seguro
defensivamente que ofensivamente y eso se vio también en los
centrocampistas, que tuvieron algunas dificultades para acercarse a
la delantera. Lo mejor en este aspecto, nuevamente, fue Gamba. No
solamente por el gol si no porque lo más fresco de Huracán se vio
cuando él y por momentos también Auzqui avanzaron por las bandas. A
esto se le sumó un partido raro de Chávez, que como 9 no logra
encajar en el equipo pero cuando se acomoda en el costado izquierdo
del área tiene herramientas interesantes para abrir la defensa. Si
el Globo no terminó ganando fue porque dedicó más tiempo a querer
que los minutos pasaran que a explotar los recursos de sus
delanteros. Esto se hace todavía más obvio cuando se ve la muy
correcta tarea de la defensa. No tuvo una noche perfecta pero fue lo
más sólido del equipo y por eso Defensa tuvo que insistir hasta los
últimos minutos del partido para poder convertir.
Huracán sigue teniendo la ventaja de cargar con varios partidos
postergados. Esto significa que, si hace las cosas bien, puede volver
a adelantar a sus rivales por los primeros puestos de la tabla. Hacer
las cosas bien significa ser el equipo del primer tiempo decidido a
alcanzar el gol, actuando en consecuencia, y no arriesgar la
victoria, como hizo en la segunda parte, por no animarse a arriesgar
un poco más.

No hay comentarios:
Publicar un comentario