martes, 12 de septiembre de 2017

Huracán 1-0 Newell's


Sólo hubo que esperar a la primera fecha de local para que Huracán empezara a sumar de a tres en el torneo. Haciendo un partido bastante más parecido, en cuanto a la solidez del juego, al de Copa Argentina que al del campeonato frente a Independiente, se plantó en la cancha y se hizo cargo de la necesidad de empezar a ganar.

Parecía que el principal protagonista del partido iba a ser el estado de la cancha tras los recitales de La Renga. Especialmente en los primeros minutos, a Huracán le costó darle fluidez a su juego y se dedicó a intentar molestar a Newell’s solamente desde la voluntad. La situación empezó a revertirse cuando a la media hora de juego Bogado debió salir lesionado, y lo reemplazó Toranzo. Los problemas del campo pasaron de ser un impedimento a una molestia. La insistencia del Globo por alcanzar el arco rival empezó a ordenarse desde el mediocampo y cuando el primer tiempo se iba, llegó la recompensa. Un centro de Romero Gamarra y un cabezazo de Pussetto pusieron a Huracán arriba en el marcador.

El equipo no se durmió en los laureles. Mucho más tranquilo con el gol a favor, siguió intentando acercarse al arco de Newell’s y Si no llegó el segundo fue por fallas en el pase gol o por deficiencias a la hora de levantar los centros. La defensa fue haciéndose más fuerte a medida que pasaban los minutos y mantuvo seguro el arco. Se sufrió más por tratarse de la diferencia mínima que porque Newell’s realmente tuviera chances de empatar.

El partido no lo ganó sólo Toranzo pero fue una ficha más que determinante. Ordenó, bajó el ritmo del equipo cuando las ideas se aceleraban, abrió espacios. No necesitó correr para convertirse en un jugador clave. Lo cierto es que el estado del campo de juego sí condicionó pero el equipo pudo superar al rival a pesar de eso. Jugadores como Pussetto o el Kaku se vieron perjudicados, sin embargo, les alcanzó con tener una jugada clara para  volver a afirmar que son dos de las cartas más fuertes de este equipo. Calello asumió las responsabilidades defensivas y dejó más libertad de acción al resto de los mediocampistas (aunque hay que destacar algunas intervenciones de Toranzo y Romero Gamarra). La defensa, en líneas generales respondió con solidez. El punto más débil sigue siendo Villalba cuando sube a colaborar en el ataque. Buena noticia es saber que Chimino y Salcedo pueden hacerse cargo de cortar los avances rivales, el segundo un poco más sobrio que el primero. Huracán mostró otra cara teniendo un mediocampo que, sin brillar, ocupó y reclamó los espacios, tanto en el ataque como en la defensa.


Con la cancha en las condiciones en las que estaba, el Globo hizo todo lo que pudo y le salió bien. Dejó una imagen bastante más tranquilizadora que la de la primera fecha, además de algunas respuestas interesantes a los problemas que había evidenciado. No se lució pero cumplió.

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