sábado, 2 de septiembre de 2017

Huracán 1-0 Colón



La buena noticia es que Huracán volvió a ganar. Y no sólo eso. Clasificó a los octavos de final de la Copa Argentina. Y no sólo eso. Se vio un equipo más armado y sólido que el que enfrentó a Independiente.

Colón se paró mejor en el inicio del partido y Huracán lo esperó muy atrás. Por largos minutos se vio a un equipo que jugaba a destiempo de Wanchope aunque intentaba asistirlo con pelotazos demasiado frontales que beneficiaban más a la defensa rival que a los delanteros propios, aunque se las arreglaron para molestar al arquero. Sin embargo, y en parte gracias a la tarea de la última línea de Huracán, a Colón también le costó llegar a Marcos Díaz.

En el segundo tiempo el partido salió de su amesetamiento y terminó favoreciendo al Globo, que con más espacios y llevando la pelota unos metros más adelante, comenzó a molestar a un Colón que no volvió a mostrar la iniciativa del primer tiempo. Con un poco más de voluntad que de ideas, de a poco fue inclinando la cancha. Una evidente mano de Ortiz en el área le dio la posibilidad Ábila de poner las cosas en orden en el marcador desde el punto penal. Después del gol, Huracán retrocedió. A pesar de esto, ni Colón tuvo ideas para alcanzar el empate ni el Globo le permitió que concretara las que tuvo. El resultado no peligró.

Lo de Huracán fue discreto pero alcanzó para ganar. Se vieron diferencias respecto al partido pasado y eso se tradujo en una victoria. El hueco en el mediocampo se hizo menos notorio y hasta algunas intervenciones de Bogado hicieron preguntarse si se volverá a ver el jugador determinante que supo ser. Lo cierto es que los recursos no variaron demasiado respecto al pelotazo. Si el equipo se hubiera parado unos metros más adelante quizá hubiese podido definir más cómodamente. Romero Gamarra estuvo perdido dentro de la estructura del equipo y casi no se pudo aprovechar su talento, que puede ser determinante, lo mismo que Pussetto, poco preciso. Ábila, nuevamente, hizo lo que se esperaba que hiciera. Le puso suspenso al remate pero su autoridad terminó clavada en la red arriba a la izquierda. Lo bueno fue que la defensa estuvo bastante más acomodada. Pese a que Colón no fue tan insistente ni efectivo como Independiente, los centrales tuvieron su parte del mérito. Los laterales se complicaron por momentos pero Marcos Díaz tuvo que intervenir mucho menos que en el partido anterior y eso es algo a destacar.

Aunque el objetivo de este equipo es sumar puntos en el torneo para despegarse de una vez del fondo de la tabla de promedios, seguir avanzando en la Copa Argentina es un detalle no menor. La competencia da tiempo y respiro como para jugarla con un equipo titular. En esta ocasión, sirvió para comenzar a vislumbrar caminos. Y para avisar que Huracán también tiene algo para decir en la copa que lo vio salir campeón hace unos años.

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