lunes, 3 de abril de 2017

Huracán 0-0 Patronato



Este punto tiene un sabor a poco demasiado intenso. Durante repetidos lapsos del partido dio la sensación de que el gol estaba al caer y la decepción pasa por ese lado. Se sumó, pero el equipo debió haberse quedado con más.

Huracán no titubeó a la hora de hacerse dueño del partido. Patronato no ofreció ningún tipo de resistencia y el Globo aprovechó para probar llegar al arco rival de diferentes formas. A partir de un mediocampo más o menos bien afirmado el local construyó buscando a Angulo y Briasco. Le costó encontrar quien terminara las jugadas. Hasta tres cuartos de cancha Huracán arrasó. Delante de todo la amenaza no fue tal. Tuvo mejores y peores momentos en la primera parte pero, salvo en un gol anulado a Patronato por off-side, fue todo del Globo.

En la segunda parte la intensidad decayó un poco. A esto tampoco ayudó que el árbitro Beligoy se mostrara demasiado permisivo con las faltas y las interrupciones del juego. Huracán perdió claridad aunque siguió intentando esta vez sobre todo desde el lateral de Angulo y Romat, que demostró inteligencia para llegar arriba pero falta de astucia para meter la pelota en el área. Los últimos quince minutos devolvieron la emoción al juego. El Globo avanzó completamente decidido a llevarse los tres puntos, por momentos con algunas ideas interesantes (especialmente después del ingreso de Montenegro y de Toranzo) pero el gol no apareció nunca.

Si un equipo hace todo para ganarlo, el rival hace poco para evitarlo, pero no lo logra, hay algo que no está funcionando. Huracán es un equipo más o menos organizado y con una idea conjunta hasta tres cuartos de cancha. Cuando la medialuna del área rival se acerca, los recursos desaparecen y se termina intentando hacer cosas que nunca funcionan. Mientras se siga insistiendo con la titularidad de Mendoza no va a haber más remedio que hacer un llamado de atención. Un jugador debe ser más que fuerza de voluntad. Es cierto que Angulo a veces se marea solo y que Briasco por momentos desaparece. Es cierto que Bogado no apareció mucho por adelante y que González tiene cosas para dar pero no dura todo el partido. Sin embargo, cuando las cosas salían bien, no había nadie en el área que diera la puntada final a la jugada. Es importante rescatar que los altibajos en el rendimiento durante los 90 minutos no fueron tantos, cuestión que se vuelve interesante a futuro.


Es una oportunidad perdida que se vuelve aún más importante cuando se recuerda que, por haber llegado a la quinta amarilla Huracán se queda sin Marcos Díaz, Mancinelli y Fritzler para el siguiente partido. Hasta ahora al Globo le costó plantarse bien cuando le faltaron piezas importantes del equipo. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario