Huracán volvió a triunfar. Con el
objetivo bien claro desde que entró a la cancha le dio alegría y un poco más de
alivio a su gente ganando un partido, por primera vez en mucho tiempo, sin
sufrir en el final.
El Globo no quiso darle tiempo a Defensa y Justicia. Se hizo del balón y
empezó a buscar el gol desde el comienzo del encuentro. A los 13 minutos
llegaría la recompensa cuando Romat metió la pelota entre el arquero y el palo
teniendo poco ángulo de remate. Como para reafirmar sus intenciones de quedarse
con los tres puntos, a los 19 Mariano González gambeteó a dos rivales y fusiló
el arco poniendo el resultado definitivo con un golazo. Poco a poco Huracán fue
bajando el ritmo pero Defensa no molestó en lo que quedó de primer tiempo.
Con dos goles de ventaja el Globo
no salió a la segunda parte con tanto ímpetu, pero siguió siendo protagonista.
Intentó lastimar por los costados pero ya no tuvo quien definiera las jugadas.
Sin retrasarse exageradamente fue perdiendo terreno en el medio y la defensa,
pero sobre todo Marcos Díaz, tuvieron que hacer acto de presencia. Sin embargo,
el rival estaba nervioso y nada pudo hacer además de arrancarle algunas
atajadas a Marcos.
No es noticia que Huracán está
falto de números 9 adecuados. Sin ir más lejos, y a pesar de notárselo
voluntarioso, Mendoza desentonó completamente. La diferencia estuvo en que el
equipo pudo suplirlo. Los dos goles no llegaron de delanteros y los
antecedentes dicen que en eso deberá centrarse de ahora en más Huracán si
quiere seguir sumando de a tres. Angulo volvió a ser un problema para la
defensa rival y Romat tuvo un rendimiento muy interesante adelante, aunque le
costaron algunos retrocesos. Mariano González mostró cosas que no se veían
desde el primer semestre del año pasado. En el otro lateral, Briasco y Villalba
no tuvieron tanto protagonismo pero acompañaron bien. Se vieron huecos en el
centro y Fritzler estuvo un poco solo pero no influyó en el resultado. La
defensa tuvo algunas atinadas intervenciones pero los laureles fueron de Marcos
Díaz que brilló en cada una de sus atajadas.
Un equipo funciona bien cuando
conoce sus falencias y sus virtudes y sabe jugar con ellas. Huracán lo hizo y,
a diferencia de las dos victorias anteriores, abultó el marcador para terminar
el partido con tranquilidad. Frente a Defensa y Justicia, Huracán logró verse
como un todo más o menos homogéneo y por eso no pagó caro los errores. Este es
el camino.

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