jueves, 2 de marzo de 2017

Deportivo Anzoátegui 3-0 Huracán



A Deportivo Anzoátegui le alcanzaron veinte minutos para ganar el partido. Y a Huracán no le alcanzaron los setenta restantes para aunque sea brindar alivio con un gol visitante en el primer partido oficial del año.

La cosa pudo haber sido diferente si González no hubiera desperdiciado un claro mano a mano a minutos del inicio del partido. Pero a los 7 minutos comenzó la debacle cuando Ortiz le ganó la espalda a Sosa y sorteó un titubeante achique de Giordano, abriendo el marcador. Huracán no tuvo tiempo de ensayar ningún tipo de reacción. A los 12 Martins convirtió de penal tras una falta del arquero del Globo que no tuvo más remedio que cortar con falta un contragolpe peligroso. Diez minutos después fue el turno de Canelón de ganarle una pelota a Sosa y meter su gol. Huracán deambuló desorientado hasta el final del primer tiempo frente a un rival que nunca aflojó la presión alta.

El Globo mostró otra cara en la segunda parte, se lo notó más convencido de que quería meter gol. Buscó a partir del juego de Toranzo y Angulo, se acercó un poco más ordenadamente al arco rival y tuvo jugadas de riesgo. Merecía descontar pero el arquero de Anzoátegui tuvo una noche espectacular. Tapó una pelota atrás de otra y Huracán no supo por dónde entrarle. Poco a poco el Globo fue perdiendo el ímpetu y más aún después de la roja a Romat cuando todavía faltaban quince minutos de juego. La expulsión de Compagnucci a os 44 borró la esperanza de un gol de último minuto y pinta un complicado panorama para el partido de revancha.

Azoátegui fue justo ganador por su contundencia más allá de que Huracán se perdió goles increíbles. Durante el primer tiempo al Globo se lo vio despistado. Como armador de juego a Toranzo le costó encontrar a sus compañeros, cosa que cambió un poco en los segundos 45 minutos cuando Angulo dejó de insistir por la banda y se acercó al medio. Sosa tuvo un partido para el olvido repitiendo errores graves que se habían visto en el pasado amistoso con Racing. El llamado de atención se extiende a Villalba que dejó pagando a la defensa muchas de las veces que incursionó en el ataque. Y pese al claro intento de tener presencia adelante con varios delanteros y mediocampistas ofensivos, la falta de definición (más el talento del arquero) terminó sentenciando el resultado. Este Huracán estuvo muy lejos de convencer, ni individualmente ni como equipo.


Lo menos importante en este momento es el futuro de Huracán en la Sudamericana. Debe hacer frente al torneo local con los puestos de descenso pisándole los talones. Es cierto que faltaron jugadores clave como Fritzler y Mancinelli pero el problema va más allá de los nombres. El mundo quemero empieza el año preocupado.


No hay comentarios:

Publicar un comentario