Hace una semana nada indicaba que
Huracán iba a cambiar de DT y le iba a ganar a Atlético Tucumán de visitante.
Pero así fue. Ricardo Caruso Lombardi debutó con una victoria a sólo dos días
de haber conocido a los jugadores y el Globo sumó de a tres por primera vez en
el torneo.
Como para empezar a despejar
dudas ya desde el inicio, Sosa puso el 1-0 a segundos de que iniciara el
encuentro. Una linda combinación entre Romero Gamarra, Montenegro y Sosa (que
no sólo metió el gol sino que también desorientó a la marca para que el Kaku
recibiera el balón y lo habilitara con comodidad) puso las cosas en orden antes
del minuto uno de juego. Ayudado por un Atlético Tucumán completamente perdido,
Huracán tuvo la pelota y las jugadas de riesgo el primer cuarto de hora. Sin
embargo, poco a poco los roles se fueron invirtiendo, aunque el local no se
mostró tan afirmado en su papel de dominador. De contragolpe llegó el segundo
de Huracán. A los 37, Romero Gamarra, después de una pared con el Rolfi, filtró
un pase para que Mendoza, solo frente al arquero, pusiera el resultado
definitivo.
En el segundo tiempo Huracán se
quedó. Le cedió la pelota a Atlético Tucumán y, más allá de algunos pelotazos
que intentaron molestar a la defensa rival, se recostó sobre sus capacidades
defensivas. Fue el momento de Fritzler, de Mancinelli y de Nervo. Marcos Díaz
casi no tuvo que intervenir y Atlético Tucumán, en parte por sus falencias pero
también por las virtudes del Globo, pocas veces estuvo cerca del descuento.
El cambio en el ánimo del equipo
fue notable, potenciado por la gran ventaja emocional de empezar ganando casi
desde el vestuario. Como hacía un tiempo no pasaba, Huracán supo aprovechar las
desatenciones del rival y fue un justo ganador. Acompañados por un mediocampo
mejor parado que en los partidos anteriores, se vieron las cosas que se pueden
lograr cuando se juntan el Rolfi y el Kaku, que en el primer tiempo y de a
ratos, se dedicaron a marear a los defensores tucumanos. Los pelotazos
impidieron que en el segundo tiempo fueran protagonistas. En lo defensivo, el
Globo volvió a encontrar la firmeza de su franja central. Fritzler nuevamente
fue figura y los centrales casi siempre evitaron que la pelota llegara a Marcos
Díaz. Además, no podemos olvidarnos de Mendoza, que convirtió por primera vez
desde el accidente y de a poco está encontrando su ritmo.
Habrá que esperar dos semanas
para ver cómo se consolida el cambio en este equipo. La salida de Domínguez
parece haber descomprimido algo, al menos anímicamente, pero un solo partido no
alcanza para saber a qué apunta el Globo en esta nueva etapa. Por lo pronto, Caruso
Lombardi (con tantos defensores como detractores en el mundo Huracán) empezó
con el pie derecho.
CeciQuemera.

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