jueves, 10 de diciembre de 2015

Independiente Santa Fe (3) 0-0 (1) Huracán


Independiente Santa Fe (3) 0-0 (1) Huracán

Hay muchas formas de perder una final, y la de Huracán fue dignísima. Dejando todo en la cancha, siendo por momentos mejor de su rival, y sin abandonarse nunca al cansancio, este equipo terminó su participación en la Copa Sudamericana con la frente en alto.

El partido fue discreto desde el principio hasta el final. Huracán e Independiente Santa Fe se midieron mucho y apelaron al pelotazo con insistencia. Sin embargo, Huracán fue un poco mejor. De las pocas jugadas de riesgo que hubo, las más importantes fueron del Globo. Incluso cuando la altura comenzó a pasar factura en algunos de los jugadores más importantes (tanto Vismara como Bogado se mostraron golpeados y Marcos Díaz sufrió calambres todo el segundo tiempo), Huracán estuvo mejor plantado en la cancha que su rival. Producto de la falta de juego fluido en el medio y la buena marca de los defensores de Santa Fe, no se pudo trasladar esa supremacía en el juego al resultado.

La defensa se fue engrandeciendo con el correr de los minutos. La actuación de Mancinelli fue perfecta desde el minutos cero hasta ese penal que metió en el ángulo. San Román y Balbi fueron claves en el armado de un equipo que no tenía tanto sostén en el medio. En este sentido, Toranzo también fue importante, aguantando mejor que todos los demás los 120 minutos de juego.

Las falencias del equipo fueron concretas. Espinoza y Montenegro desaparecieron después de algunos minutos en el primer tiempo en los que lograron desequilibrar. Wanchope poco pudo hacer en un equipo al que le costaba hacerle llegar la pelota, pero esa expulsión a tres minutos del final fue innecesaria y condicionó anímicamente. Finalmente, faltó aplomo para definir desde el punto penal. Por otra parte, no se puede dejar de mencionar que fue clave que el árbitro no hiciera patear de nuevo a Bogado luego de que el arquero de Santa Fe se adelantara exageradamente en el primer penal. Las cosas pudieron haber sido muy distintas de haberse cobrado lo que correspondía.

El partido pudo haberse jugado mejor, es cierto, pero no hay dudas de que Huracán dejó todo en la cancha. Segundo en la Copa, e invicto, le dijo a toda Sudamérica que el gigante dormido comenzó a despertarse. El Globo tiene que seguir por este camino.

CeciQuemera



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