viernes, 18 de diciembre de 2015

Análisis de los DT



Apuzzo (36,6% de efectividad, 7 ganados, 12 empatados, 11 perdidos): Habiendo sacado campeón a Huracán después de 41 años, además de la vuelta a Primera, Néstor empezó el año con todo el apoyo del pueblo quemero. Pese a esto, o quizá debido a esa presión implícita, no fue capaz de encontrar la regularidad. Tuvo problemas para equilibrar el equipo de la Libertadores con el del torneo. Condicionado por un plantel muy corto, con el correr de los partidos fue perdiendo el once titular y no pudo encontrar la solución en el banco de suplentes. Por otra parte, no logró motivar al equipo luego de que Huracán fuera eliminado de la Copa Libertadores y ganara la Super Copa Argentina. Si Néstor siguió en su puesto hasta agosto fue en gran parte por el reconocimiento hacia los títulos ganados.

Domínguez (53,3% de efectividad, 7 ganados, 11 empatados, 2 perdidos): Su llegada a la dirección técnica cambió la cara del Globo. Huracán se vio mucho más motivado y en poco tiempo Eduardo encontró el equipo titular. Supo sortear con mejores resultados que su antecesor la falta de suplentes de jerarquía, aunque estuvo a punto de pagar caro haberle dado menos importancia al torneo local. Por otra parte, manejó bien la presión que el equipo podía llegar a sentir por jugar instancias definitorias en la Copa Sudamericana. En el 2016 se verá si se trató de una buena racha o si hay algo con lo que trabajar en un proyecto más a largo plazo, para lo que será clave que el DT pueda contar con un plantel a la altura de las circunstancias.

CeciQuemera

miércoles, 16 de diciembre de 2015

Análisis de los jugadores



Se contará como partido jugado aquel en el que el futbolista haya sido titular o bien haya estado en la cancha por más de quince minutos.

Marcos Díaz (43 partidos jugados, 39 goles recibidos): No es novedad decir que fue una de las figuras salientes del equipo. Aun teniendo algunos partidos en los que sus intervenciones no fueron las más acertadas, casi siempre fue clave para este Huracán. La obtención de la Super Copa Argentina fue en gran parte gracias a él. Su presencia bajo los tres palos fue siempre tranquilizadora para el Globo y motivo de preocupación para los rivales.
Giordano (8 partidos jugados, 10 goles recibidos): Dado el debut para el olvido del año pasado, cuando le tocó reemplazar a Marcos Díaz no fue recibido con entusiasmo, pero en poco partido logró revertir la imagen y fue figura en varios de ellos. Se convirtió en una garantía para cunado Marcos no estaba en condiciones.

Mancinelli (35 partidos, 2 goles): El punto más alto de la defensa en la etapa de Domínguez como DT. A principio de año tuvo buenos partidos, pero en ocasiones se vio condicionado por jugar de lateral, tarea que desempeñó correctamente pese a no ser su posición. Su nivel decayó con el de la defensa hacia mitad de año. Le jugó muy a favor volver a la zaga central luego del retiro de Domínguez. Sus cabezazos fueron decisivos para defender el área quemera.
Eduardo Domínguez (25 partidos, 3 goles): Su rendimiento fue de mayor a menor. Al principio cumplió correctamente con su tarea defensiva, siendo clave en algunos partidos por copa. Con el correr de los partidos fue perdiendo firmeza y dejó de coordinar los movimientos con su compañero de zaga. Hacia el final del ciclo Apuzzo ya había dejado de ser una garantía en el fondo.
Nervo (48 partidos): No sólo es el futbolista que más partidos jugó, también fue el más regular. En los peores momentos de la era Apuzzo fue el menos malo de la defensa. Se complementó muy bien con el Domínguez de las primera fechas, y conformó una de las mejores zagas centrales que tuvo Huracán los últimos años junto con Mancinelli. Por otra parte, es para destacar el liderazgo anímico que asumió al hacerse cargo de la cinta de capitán.
Echeverría (17 partidos): Sin consolidarse nunca como titular, fue una fija en el equipo alternativo cuando Huracán jugada por copa y torneo la misma semana. No cometió errores groseros pero tampoco se destacó por aportar solidez a la defensa. En un plantel demasiado corto, fue lo mejorcito de lo que había en el banco de suplentes.
Balbi (33 partidos): Tuvo un comienzo excelente. Le tocó reemplazar a un Arano lesionado y se ganó la titularidad enseguida cuidando su banda como hacía un tiempo no se veía en Huracán. Su nivel decayó hacia la mitad del torneo y le costó recuperarlo con Domínguez como DT, alternando la titularidad con Arano. En los últimos partidos volvió a ser indispensable.
Arano (11 partidos): A la vuelta de su lesión tuvo que disputar la titularidad con Balbi. El balance no es positivo, se mostró lento de reacciones y sus incursiones en el ataque muchas veces dejaban la banda desprotegida. Sus errores debieron ser cubiertos por los centrales, aunque en los últimos partidos mostró una mejoría.
Sotelo (9 partidos): Le tocó formar parte del equipo alternativo cuando Arano estaba lesionado pero nunca estuvo a la altura de las circunstancias. Fue relegado de su puesto de 3 suplente cuando Chiche volvió a jugar.
San Román (22 partidos): Su llegada fue un soplo de aire fresco para un sector de la cancha que no había sido cubierto en todo el torneo por un jugador que fuera 4 de raza. Tuvo partidos muy buenos y partidos malos, en los que complicó por sus subidas al ataque y sus intervenciones a destiempo. Su nivel creció en los últimos encuentros.

Vismara (42 partidos): Fue el pilar del equipo. Los mejores partidos de Huracán coincidieron con los excelentes rendimientos de la Bruja. Fue una ayuda indispensable para los centrales. Además de destacarse en el trabajo defensivo, fue importante, aunque no de manera tan regular, para generar juego adelante, aportando pausa y criterio en el manejo del balón.
Villarruel (24 partidos, 1 gol): Tuvo partidos muy buenos en el primer tercio del año. Hubo una interesante sociedad con Vismara, pero perdió nivel con el correr de las fechas. Una lesión y la llegada de Bogado le quitaron la titularidad. Cuando le tocó volver después de casi tres meses sorprendió por su mal rendimiento, quizá producto de esa falta de juego.
Bogado (23 partidos, 4 goles): Llegó a un Huracán que todavía no tenía claro hacia donde quería ir y se transformó en muy poco tiempo en titular indiscutible. Siempre a la sombra de Vismara, hizo un trabajo de hormiga tanto en la defensa como en el ataque, donde se destacó un poco más que la Bruja. Sus errores pueden contarse con los dedos de una mano.
Gallegos (15 partidos): Rindió mejor cuando le tocó entrar que cuando fue titular. El balance no es bueno, no supo dar seguridad con su juego.
Bruna (8 partidos): Su año fue malo. Las pocas veces que le tocó jugar, reemplazando a los mediocampistas titulares, no fue generador de juego ni obstáculo para los rivales.
Distéfano (15 partidos, 2 goles): Sin mucho, fue el más regular del banco de suplente. Fue una buena alternativa a la hora de realizar los cambios y detrás de sus intervenciones se vio una cabeza inteligente.
Moreno y Fabianesi (17 partidos): Se podría decir que se trató de un jugador invisible, que no contó con el peso necesario para portar en un mediocampo con poco recambio. En caso de irse del club, se va sin dejar huella.
Toranzo (42 partidos, 6 goles): Tuvo un año con muchos altibajos, pero en sus buenos partidos demostró que el ataque de Huracán, bajo su batuta, es mucho más peligroso. Su creatividad y paciencia a la hora de armar juego sirvieron para contrarrestar el vértigo de Romero Gamarra o Espinoza. Cuando Pato tuvo malos partidos, se notó.
Montenegro (26 partidos, 3 goles): El Rolfi es un jugador polémico. Dio argumentos tanto para sus defensores como para sus detractores. Tuvo una etapa en la era Domínguez en la que mostró lo que en algún momento fe, con criterio e inteligencia para abrir los caminos adelante, asociándose con Toranzo. Pero también fueron muchos los partidos en los que Huracán perdió con su lentitud y falta de reacción. Quizá con un estilo de juego más pausado se podría haber aprovechado más su experiencia.
Romero Gamarra (25 partidos, 1 gol): Titular en el equipo de principios de año, tuvo partidos muy buenos, en los que generó jugadas y se encargó de dar el último pase. La delantera del Globo daba que hablar con su presencia en esa primera etapa. Con el correr de las fechas perdió la titularidad y le tocó sumar entrando desde el banco. Sus malos rendimientos coincidieron con la falta de juego colectivo del equipo. Todavía le falta madurar para encontrar la regularidad.

Espinoza (29 partidos, 6 goles): Cristian fue un futbolista de jugadas. Su rendimiento sufrió muchos altibajos. Le tocó pagar en los segundos tiempo la velocidad a veces excesiva con que jugaba los primeros. Sin embargo, supo convertirse en un dolor de cabeza para sus marcadores, y con tocar la pelota tres veces fue capaz de definir partidos. Su juego profundo lo convirtió en el socio ideal de Abila.
Torassa (25 partidos, 3 goles): No fue un jugador de partidos brillantes, pero en los peores momentos de Huracán fue lo mejor del equipo. Su mayor virtud estuvo en la velocidad para superar a los rivales. La vuelta de Espinoza a la titularidad lo relegó al banco. Dio la sensación de que le quedaron cosas para entregar a este equipo.
Puch (10 partidos, 1 gol): En el poco tiempo que llegó a jugar, revolucionó al equipo. Fue un jugador rápido, picante, muy difícil de marcar para sus rivales. Perdió un poco cuando debió compartir cancha con Espinoza, por ser jugadores de perfiles parecidos. Hubiera sido interesante verlo más tiempo en Huracán.
Abila (44 partidos, 18 goles): Wanchope es un jugador muy particular. Es capaz de ganar partidos él solo usando su cuerpo para abrir espacios en la defensa rival. Puede convertirse en un delantero gambeteador y asistidor. Mete las más difíciles. Pero, siendo Huracán un equipo construido alrededor de su centrodelantero, cuando Abila jugó mal el Globo salió perdiendo. Hubo ocasiones en las que Wanchope desapareció por completo, además de los constantes off-sides en los que cayó. Con sus errores y sus aciertos, fue el goleador del equipo. Fue protagonista.
Borghello (8 partidos, 1 gol): Al 9 suplente le faltó lo que todo centrodelantero debe hacer, el gol, perdiéndose jugadas de lo más insólitas.
Miralles (8 partidos): Tuvo un partido muy bueno contra Sarmiento, en el que pareció ser un delantero astuto y asistidor, pero todo se quedó en promesa.


Los demás futbolistas que participaron durante este 2015 (Marinelli, Zaragoza, Carrera, Risso, Robledo, Nieto, Campana y Gil Clarotti) jugaron muy poco tiempo para realizar un análisis de sus desempeños.

CeciQuemera

lunes, 14 de diciembre de 2015

Análisis del equipo



El de Huracán fue un año muy revolucionado. En menos de doce meses, le tocó volver a la Copa Libertadores después de décadas, ganó un título, se salvó del descenso en la última fecha y estuvo a tres penales de ganar la Copa Sudamericana, siendo la primera vez que el Globo participaba en este certamen. Con cambio de DT incluido y un plantel muy corto para afrontar casi todo el año dos competencias simultáneas, Huracán no pasó desapercibido.

Llevando encima la reciente alegría de haber ganado la Copa Argentina, Huracán arrancó el año ilusionado. Empezó la Libertadores pisando fuerte, como queriendo callar a los que lo daban por perdido de entrada. Sin embargo, en el torneo local el inicio fue mucho más discreto. Entre marzo y abril tuvo una seguidilla de partido en la que tuvo que jugar dos veces casi todas las semanas, y Apuzzo decidió priorizar la copa internacional. El equipo alternativo presentado en el campeonato no se consolidó nunca. De los primeros 30 puntos, Huracán sacó sólo 8.

Mientras tanto, en la Libertadores el Globo se caracterizó por ser un equipo con mucha firmeza en la defensa. Gracias a ella, consiguió empates importantes, pero la falta de gol le terminó costando caro.

En once días días, Huracán pasó del cielo al infierno al cielo de nuevo. En uno de los mejores partidos que jugó en el 2015, le ganó 3-1 a Cruzeiro, el más complicado del grupo. Una semana más tarde, el rival más fácil de la zona lo eliminó con una goleada. Cuatro días después, el Globo se consagraba campeón por segunda vez en cinco meses ganándole la Super Copa 2014 a un River que venía agrandado.

Ese podría haber sido un excelente punto de partida para que Huracán dejara atrás esa etapa de irregularidad. Reciente campeón y con el foco puesto únicamente en el torneo, las condiciones estaban para empezar a afianzarse en Primera. Sin embargo, las cosas no hicieron más que empeorar. El equipo se mostraba desmotivado, y el once titular empezó a sufrir continuos cambios que no lograron revertir la situación.

La defensa ya no fue la carta fuerte de Huracán y se apeló más que nunca al pelotazo a Abila, que no era capaz él solo de contrarrestar los problemas que arrastraba el juego. El ciclo Apuzzo tenía los días contados. Los cachetazos que terminaron de derrumbarlo fueron la eliminación temprana de la Copa Argentina, el partido que San Martín de San Juan dio vuelta después de que el Globo empezara ganando dos a cero, y el 0-3 de visitante contra Chicago, que no había ganado un solo partido en todo el año.

Como suele pasar cada vez que el Globo cambia de DT, los aires se renovaron con la designación de Eduardo Domínguez. En muy poco tiempo la actitud del equipo dio un giro de 180 grados. A partir de una defensa que volvía a ser protagonista por sus buenos rendimientos, el once titular comenzó a ser un fija nuevamente, y Huracán dejó de ser un equipo tan irregular.

Después del sorprendente cinco a dos vs. Tigre en el debut de la Copa Sudamericana, Huracán siguió dando qué decir en el plano internacional mientras en el torneo local postergaba cada vez más el momento de salvarse del descenso. En la Copa era un equipo duro atrás y picante adelante. En el torneo, la mayoría de las veces sin contar con todos los titulares, se las arregló para arañar algunos empates, además, por cierto, de la importantísima victoria en el clásico contra San Lorenzo, que ayudó mucho para la levantada anímica.

Pagó el contar con un plantel tan corto teniendo que definir si debía jugar o no un desempate para no descender en la última fecha. Recién después de eso pudo disfrutar de lleno la oportunidad de estar participando en la semifinal de la Sudamericana. Se dio el lujo de volver a superar a un River que este año ganó todo menos lo que jugó contra Huracán.

En la final quizá jugó en contra la presión por estar jugando una final por primera vez en su historia, pero aun así Huracán estuvo muy cerca de salir campeón.

La virtud de este Huracán fue su trabajo en equipo. Si bien contó con figuras, el Globo logró lo que logró gracias al juego conjunto de jugadores que, por sí solos, quizá no hubieran gravitado tanto. Los peores momentos ocurrieron cuando se apelaba a la destreza de un futbolista por sobre el funcionamiento colectivo (el ejemplo más claro de esto es la insistencia en enviar pelotazos a Abila). Lo mejor de Huracán apareció cuando el mediocampo se hizo dueño del equipo, siempre apoyado por una defensa que, al principio pero especialmente al final del año le aportó muchísima solidez y tranquilidad.

Claramente la mayor falencia del Globo fue contar con un plantel demasiado corto. Por esto mismo le tocó sufrir hasta el último momento de la amenaza del descenso. De cara a un 2016 con Copa Libertadores se tendrá que rever este último punto. La ilusión de generar sorpresa en el plano internacional es un gran incentivo, pero no pude volver a menospreciarse el torneo local.

Este ciclotímico 2015 llegó a su fin para Huracán. El Globo termina el año con la frente en alto.

CeciQuemera

jueves, 10 de diciembre de 2015

Independiente Santa Fe (3) 0-0 (1) Huracán


Independiente Santa Fe (3) 0-0 (1) Huracán

Hay muchas formas de perder una final, y la de Huracán fue dignísima. Dejando todo en la cancha, siendo por momentos mejor de su rival, y sin abandonarse nunca al cansancio, este equipo terminó su participación en la Copa Sudamericana con la frente en alto.

El partido fue discreto desde el principio hasta el final. Huracán e Independiente Santa Fe se midieron mucho y apelaron al pelotazo con insistencia. Sin embargo, Huracán fue un poco mejor. De las pocas jugadas de riesgo que hubo, las más importantes fueron del Globo. Incluso cuando la altura comenzó a pasar factura en algunos de los jugadores más importantes (tanto Vismara como Bogado se mostraron golpeados y Marcos Díaz sufrió calambres todo el segundo tiempo), Huracán estuvo mejor plantado en la cancha que su rival. Producto de la falta de juego fluido en el medio y la buena marca de los defensores de Santa Fe, no se pudo trasladar esa supremacía en el juego al resultado.

La defensa se fue engrandeciendo con el correr de los minutos. La actuación de Mancinelli fue perfecta desde el minutos cero hasta ese penal que metió en el ángulo. San Román y Balbi fueron claves en el armado de un equipo que no tenía tanto sostén en el medio. En este sentido, Toranzo también fue importante, aguantando mejor que todos los demás los 120 minutos de juego.

Las falencias del equipo fueron concretas. Espinoza y Montenegro desaparecieron después de algunos minutos en el primer tiempo en los que lograron desequilibrar. Wanchope poco pudo hacer en un equipo al que le costaba hacerle llegar la pelota, pero esa expulsión a tres minutos del final fue innecesaria y condicionó anímicamente. Finalmente, faltó aplomo para definir desde el punto penal. Por otra parte, no se puede dejar de mencionar que fue clave que el árbitro no hiciera patear de nuevo a Bogado luego de que el arquero de Santa Fe se adelantara exageradamente en el primer penal. Las cosas pudieron haber sido muy distintas de haberse cobrado lo que correspondía.

El partido pudo haberse jugado mejor, es cierto, pero no hay dudas de que Huracán dejó todo en la cancha. Segundo en la Copa, e invicto, le dijo a toda Sudamérica que el gigante dormido comenzó a despertarse. El Globo tiene que seguir por este camino.

CeciQuemera



miércoles, 9 de diciembre de 2015

Huracán visita a Independiente Santa Fe

La última previa del año, allá por febrero arrancábamos este año con varios desafíos, la posibilidad de ingresar a la segunda fase de la Copa Libertadores luego de 41 años, volver a jugar en primera luego de 4 años y jugar la SuperCopa Argentina contra River. Imaginábamos muchas cosas, teníamos muchas esperanzas y ganas de jugar este año, lo que no esperábamos (si bien sabíamos que existía la posibilidad) es este último partido del año, 90 minutos de fútbol en Bogotá que pueden otorgarle a Huracán la Copa Sudamericana, el primer titulo internacional en 107 años de historia.
Huracán, en ese momento dirigido por Nestor Apuzzo, accedió a la Copa Sudamericana tras vencer a River 1 a 0 en San Juan y coronarse campeón, así es como pudo cubrir el primer bajón anímico que sufriría tras quedar eliminado de la Copa Libertadores.
El año fue largo, y no todo fue color de rosas, hubo malos momentos, el equipo que hoy encabeza Dominguez estuvo complicado con el promedio y luchó hasta el final por no descender, objetivo que logró recien en la última fecha. Pero mientras nos preocupábamos por no haber podido ganar de visitante en el año una luz de ilusión aparecia, el 26 de Agosto debutaba la Copa Sudamericana, torneo que disputa por primera vez. El debut nos dejó contentos y sorprendidos, en el segundo partido de Eduardo Dominguez el equipo ganó, gustó y goleó 5 a 2 a Tigre en Victoria, luego ganaría 1 a 0 en el Ducó.
Las fases fueron avanzando, en octavos de final tuvo que viajar a la lejana ciudad de Salvador de Recife en Brasil, donde rescató un buen empate y luego líquidó 3 a 0 en Capital al Sport Recife.
En cuartos le tocó un durisimo rival, Defensor Sporting, con la complejidad de tener que definir en Montevideo. La victoria 1 a 0 en casa con gol de Wanchope y el empate del otro lado del charco alcanzó para pasar la semifinal, además con esta victoria pudó acceder a la Copa Libertadores por ser el mejor equipo Argentino en la Copa Sudamericana.
Si de rival duro hablamos, en semifinal vino River, el último campeón, el campeón de todas las competencias de CONMEBOL. Pero mientras Huracán sufría para salvarse de la zona roja metió un batacazo y ganó en el Monumental tras 13 años, fue 1 a 0, aunque muy mentiroso, mereció mucho más que uno.
Exactamente un año despues de ganar la Copa Argentina recibió a River por la segunda semifinal, y mientras los medios se jactaban de decir que River lo daba vuelta, Huracán lo destrozó animica y moralmente con un primer tiempo arrasador y un golazo de Abila en un partido que finalmente terminó 2 a 2 con una fiesta en el Ducó.
Hace exactamente una semana estabamos en nuestra casa, en nuestro estadio, ante mucho público, capaz no con tanta euforia que contra River, sino con más cautela, siendo consientes de que estabamos por primera vez en una final internacional. El partido fue 0 a 0, sensaciones multiples, pero con la fe intacta.
Hoy, 9 de Diciembre, se puede dar lo esperado, el partido más importante de los 107 años del club, Huracán visita a Independiente de Santa Fe de Bogotá por la segunda final de la Copa Sudamericana.
Fue una semana larguisima, el fin de semana "extra large" pareció sumamente extenso, pero llegó el día.
Con respecto al equipo, los jugadores han viajado todos, ninguno se ha quedado en Buenos Aires, Dominguez pondrá en la cancha a su 11 ideal, su preferido con Marcos Diaz en el arco, la clasica línea de 4 con José San Roman, el capitan Martín Nervo, Federico Mancinelli y Luciano Balbi. En la mitad de cancha ocupados en la contención Bogado y Vismara, para crear juego Toranzo y Montenegro. Adelante Espinoza y Abila.
Desde las 21 por Fox y la Tv Pública, ahora más que nunca.

jueves, 3 de diciembre de 2015

Huracán 0-0 Independiente Santa Fe



Se sabía que el partido no iba a ser fácil. Independiente Santa Fe hizo lo que vino a hacer y neutralizó todos los caminos que Huracán podría haber usado para complicarlo. El Globo no fue capaz de conseguir una mínima ventaja de cara a la revancha, y tendrá que ir a Colombia a cerrar la serie con los dientes apretados.

El momento de Huracán fueron los primeros 15 minutos del partido. Salió a arrasar, y por un buen rato pasó por arriba a Independiente. Con juego asociado y un Espinoza picando tuvo su mejor rato, pero no supo coronarlo con un gol. De a poco, el visitante se fue acomodando en la cancha y, aunque al principio se limitó a cortar el juego del Globo, logró asumir cierto protagonismo. Con el correr de los minutos, Independiente mejoró al mismo tiempo que Huracán perdía claridad en su juego.

El Globo salió al segundo tiempo un poco mejor que como había terminado el primero. Fue a buscar el gol con insistencia, pero Independiente se hizo fuerte en la defensa, sobre todo por arriba. Aunque el equipo colombiano se dedicó a resguardar el empate, por momentos logró complicar a la defensa Quemera, condicionada por las amarillas. Hacia el final, lo de Huracán fue más voluntad de ir a buscar el gol que ideas para conseguirlo.

El desarrollo del partido y el resultado final se dio por la combinación de los errores propios y los aciertos del rival. Independiente Santa Fe estuvo muy firme a la hora de rechazar los pelotazos del Globo, pero no fue tan sólido cuando Huracán intentó llegar por abajo, sirviéndose de las subidas de San Román. Allí está la clave para quebrar la defensa colombiana. La altura de los centrales hizo casi imposible que Wanchope bajara las pelotas que le llegaban. A pesar de esto, Abila tuvo tres oportunidades para marcar, que se fueron muy arriba. La falta de juego colectivo en Huracán tuvo que ver también con que Bogado y Vismara no se encontraron en la cancha. La Bruja tuvo un primer tiempo muy flojo y Bogado no apareció demasiado en el segundo. A esto se le sumó la desorientación de Toranzo y la lentitud de reacción de Montenegro, que suelen ser los encargados de la generación de creatividad adelante, además de la nula participación de Espinoza después de ese primer cuarto de hora en el que no dejó tranquilo a su defensor.


Quedan noventa minutos para jugar. En la altura de Bogotá y sabiendo lo duro que es el rival, Huracán no tiene precisamente viento de cola. Pero este equipo se caracteriza desde hace un tiempo por agrandarse en las difíciles. Todavía no hay nada definido, ni mucho menos. Huracán tiene con qué salir a pelearla.

CeciQuemera.

miércoles, 2 de diciembre de 2015

Huracán recibe a Independiente Santa Fe

"Justamente de eso se trata, de soñar. Soñemos globo!" así cerraba la previa al partido de vuelta con River. Qué deberiamos decir ahora? Todo eso que era un conjunto de ilusiones se multiplicó x1000 al ver el sombrero de Wanchope ante la salida de Barovero y luego el pitazo del arbitro y el pase a la final de la Copa Sudamericana.
Huracán recibe esta noche a Independiente de Santa Fe de Bogota, por la final de ida de la Copa Sudamericana, por primera vez en la historia el equipo de Parque Patricios llega a una final internacional de un torneo reconocido por la CONMEBOL. No ilusionarse es imposible, más aun cuando el globo viene de eliminar a River, el actual campeón que ganó absolutamente todo.
Otra vez definir de visitante. Huracán buscará un buen resultado esta noche para llegar comodo al proximo Miercoles en Bogotá, a nada más y nada menos que 2600 metros de altura.
La visita llega también con mucha ilusión, es un rival duro, al que hay que respetar que supo cargarse en el camino a Liga de Loja, Nacional de Montevideo, Emelec, Independiente y Sportivo Luqueño. Sin embargo a diferencia de Huracán no está invicto en la copa, cayó en dos oportunidades y hace 3 partidos que no logra conseguir la victoria en la Sudamericana. Aunque también supo llegar a cuartos de final de Libertadores, donde perdió en una serie muy cerrada ante el Inter de Brasil. Para el equipo Colombiano será su tercera final internacional. Los antecedentes son la final de la Copa CONMEBOL 1996 donde cayó ante Lanus por 2 a 1 en el global y la final de la Copa MercoNorte donde el campeón fue America de Cali tras finalizar 5 a 3 en los penales.
Huracán por su parte pondrá lo mejor que tiene en la cancha, pero también en la tribuna, se espera un Ducó repleto como pocas veces se lo ha visto en la historia. Eduardo Dominguez pondrá en la cancha lo mejor que tiene: Diaz; San Roman, Nervo, Mancinelli, Balbi; Bogado, Vismara, Toranzo, Montenegro; Espinoza y Abila.
El partido será transmitido por Fox Sports y por la TV Pública. El arbitro del partido será el paraguayo Antonio Arias, que será su último partido internacional, es un arbitro experimentado que dirigió la final de ida entre River y Tigres por la Libertadores 2015.
El partido de vuelta será en una semana.
Soñemos Globo, soñemos.