Daba la sensación de que este era
un partido bisagra. Una derrota podía dejar a Apuzzo en la cuerda flojo y una
victoria iba a poner al equipo en un terreno más firme. Huracán le ganó 1-0 a
Estudiantes, mostrando una imagen bastante más esperanzadora que las de fechas
anteriores.
El partido siempre fue parejo, con
mejorías ocasionales de cada equipo. Estudiantes trató de dominar usando la
tenencia de la pelota a su favor, pero se encontró con la presión firme y
efectiva de Huracán. El Globo no quiso complicaciones y se dedicó a cortar el
juego de Estudiantes antes de que fuera peligroso para la defensa. Por
momentos, el visitante logró ser quien mandaba, pero Huracán no dejó que se
confiara demasiado. Apostó al error rival, y a la velocidad de sus delanteros.
Así llegó el gol. A los 45 minutos, una pelota larga de Distéfano muy bien
direccionada dejó a Espinoza a la derecha del área, para que enviara un
buscapié que Abila se encargó de empujar a la red.
En el Segundo Tiempo, el juego se
mantuvo parejo, aunque menos dinámico. Huracán ya no presionó tan adelante,
pero Estudiantes tampoco logró llegar con pelota al pie. De hecho, las pocas
veces que el Globo sufrió fue con pelotas paradas y con tiros de larga
distancia. A medida que fueron pasando los minutos, Huracán dejó de frecuentar
el campo pincharrata, pero supo defenderse bien, con algunas excepciones en el
lado izquierdo. Salvo un par de jugadas después de corners, poco debió
preocuparse el Globo de Estudiantes.
Huracán jugó bien y ganó, que es
mucho más que lo que venía pasando hasta ahora. Fue un equipo ordenado, con las
líneas defensivas bien coordinadas y las ofensivas jugando a la misma
velocidad. Fue rápido para interrumpir el circuito rival y más preciso que de
costumbre para hacer los pases adelante. Si Abila hubiera estado un poco más fino
para rematar y Espinoza más despierto para asistir a sus compañeros, el
resultado habría sido más abultado. La dupla Vismara-Bogado funcionó muy buen,
sobre todo a la hora de presionar, siendo la nueva incorporación quien tuvo las
intervenciones más acertadas. El que no apareció como debería, fue Toranzo, y
eso se notó en el vertiginoso ritmo de juego. La defensa no brilló, pero
tampoco cometió errores groseros. El sector más débil fue el lateral de Arano.
El Globo volvió a hacer eso de lo
que suele jactarse Apuzzo: en el momento límite, cuando parecía que nada podía
salir bien, cuando lo más probable era que todo se terminara de derrumbar, el
equipo respondió. Este es un Huracán que puede dar pelea.
CeciQuemera.

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