Huracán volvió
a sumar de a tres. Le tocó sufrir el partido hasta el final y por momentos la
victoria se puso en duda pero Vélez no pudo acercarse lo suficiente al arco
local. El Globo festejó y escaló un par de puestos en la tabla de los
promedios.
Huracán tardó
un rato en acomodarse y cuando todavía no iban diez minutos tuvo que ver a
Wanchope retirarse por una lesión muscular. Le costó unos momentos asentarse en
el campo de juego y mirar hacia el arco de Vélez. Cuando lo consiguió, buscó
acercarse aunque le costó más que de costumbre ingresar al área. Sin embargo,
por la insistencia del equipo, el gol estaba al caer. Llegó a los 25 con el
buen remate de Bogado desde el punto penal. Huracán le dejó poco espacio a
Vélez para que respondiera y tuvo el segundo varias veces.
El Globo tuvo
algunos intentos para convertir nuevamente en el segundo tiempo pero al poco
rato el equipo asumió que la intención era resguardar el 1-0 y empezó a
replegarse. Fue el momento de la defensa. Debió frenar a un Vélez que, aunque
no tenía muchos recursos, se movía rápido. Hacia el final del partido las
certezas de Huracán desaparecieron. El gol del rival parecía estar a la vuelta
de la esquina pero esta vez el Globo supo mantener su arco en cero y ganar.
Es necesario
preguntarnos por qué se sufrió el final del partido de esa manera. Más allá del
gol de Bogado, los ataques del Globo fueron un poco más esporádicos que en
partidos anteriores a lo que se le sumó la falta de precisión, empezando con la
de Toranzo solo frente al arquero que terminó afuera. Además, en el segundo tiempo se aceptó la
diferencia mínima como definitiva demasiado temprano. El equipo le cedió la
pelota a Vélez y lo dejó avanzar hasta un punto en el que, aun con pocas ideas,
era amenazante. Pero a pesar de todo esto, Huracán ganó, y eso también tiene
explicaciones. Lo más evidente de todo es que Bogado remató correctamente el
penal. El juego del primer tiempo, especialmente a partir de Mauro, logró
neutralizar y preocupar al rival. Pero además hay que hablar, cuando Vélez se
acercó al arco de Marcos Díaz en la segunda parte, del buen rendimiento de
Chimino y Araujo en los laterales. Aunque demasiado atrás para manejar con
tranquilidad el partido, Huracán se abroqueló con firmeza en el fondo.
Obviamente, cierta cuota de suerte fue necesaria para que el Globo saliera
victorioso.
Lo bueno de
este Huracán es que ya no está para solamente conformarse con haber sumado de a
tres. Este equipo puede jugar y ganar de manera mucho más cómoda. Tiene los
jugadores, tiene los recursos y tiene un DT con las condiciones para no
contentarse con poco.

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