Se acabó la buena racha del
Globo. Hizo un partido parejo frente a Godoy Cruz, mereció más, pero algunos
rendimientos flojos, la mala suerte y las acertadas intervenciones del rival
hicieron que tuviera que volverse a casa sin nada.
Como hacía un tiempo no pasaba,
la iniciativa al comienzo del partido no fue de Huracán. Tardó un rato en
acomodarse hasta que pudo disputarle el protagonismo a Godoy Cruz. Presionó a
partir de las figuras de Romero Gamarra y Pussetto pero le costó quebrar la
defensa mendocina. Por eso, las ocasiones de gol de Huracán llegaron a partir
de tiros desde afuera del área. Hacia el final del primer tiempo Huracán
dominaba el partido, pero Ángel González aprovechó un mal retroceso de la
defensa en general y de Chimino en particular y a los 42 minutos puso el primer
gol.
Pussetto lo empató apenas inició
la segunda parte después de una gran habilitación de Romero Gamarra. El partido
se volvió de ida y vuelta, siendo Huracán el más incisivo de los dos. Sin
embargo, nuevamente tuvo problemas para encontrar huecos en la defensa de Godoy
Cruz, que cuando tuvo su oportunidad, a los 27, aprovechó los espacios entre
los centrales y a un Marcos Díaz muy adelantado para convertir. Después de
esto, el Globo perdió intensidad y los caminos siguieron sin abrirse. A los 45
minutos, el equipo sumó una preocupación con la expulsión de Villalba.
Huracán se encontró a un rival
bastante bien parado. Esto se evidencia claramente con la insistencia de los
mediocampistas para recurrir a los remates de media y larga distancia. Es un
recurso interesante que puede llegar a dar resultados. Sin embargo, esto
significó que la carta fuerte de la delantera del Globo, Ramón Ábila, tuviera
menos ocasiones para intervenir. No es un dato menor que en este encuentro no
estuviera Coniglio para bajarle los pelotazos a Wanchope. Si bien faltó un poco
más de movimiento para abrir la defensa de Godoy Cruz, Huracán (sobre todo
hacia el final del primer tiempo y el principio del segundo) se armó a partir
de Toranzo, Bogado y Pussetto. Por momentos fue claro dominador, pero no le
alcanzó para romper la firmeza del rival. Por otro lado, la defensa tuvo un
partido bastante pobre comparado con los rendimientos anteriores. Los
centrales, especialmente Nervo, tuvieron problemas para coordinar con Marcos
Díaz y los laterales dejaron muchas dudas cuando se sumaron al ataque. Godoy
Cruz tuvo inteligencia para aprovechar eso.
El partido pudo haber terminado
empatado y el resultado hubiese sido justo. A Huracán no lo pasaron por arriba
y, pese al resultado, se pudo ver un equipo capaz de plantear los partidos con
seriedad y oportunidades de ganar. Este tropezón definitivamente no es caída.

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