A Huracán le sacan los ases y no
hay 7 de espadas que pueda levantarlo. Sin Vismara ni Bogado, empató 0-0 sin
lograr nunca armarse como equipo. El rival, un Vélez mediocre y gris, no hace
más que acentuar el sabor a derrota que dejó el punto conseguido.
Aun con poco, en el principio
Vélez acorraló a Huracán. El Globo no encontraba la manera de salir de su
campo, y cuando el rival soltó la presión tampoco supo buscar los caminos hacia
el otro arco. El partido se zambulló en un amesetamiento que duró casi hasta el
final de los 90 minutos.
En el Segundo Tiempo hubo un amago
de reacción, pero nada pasó. Los primeros dos cambios no aportaron nada al
juego. Recién con el ingreso de Romero Gamarra a los 31 minutos Huracán empezó
a jugar un poco menos mal. El Globo lo tuvo en los pies de Wanchope en más de
una oportunidad, pero después debió agradecer porque Vélez se perdió el gol en
el último segundo.
Es más que evidente la importancia
que tienen Vismara y Bogado en este equipo. Sin estos dos jugadores, el
mediocampo jamás encontró el rumbo. La vuelta de Villarruel al primer equipo
después de muchos meses no trajo ningún tipo de alivio, y Gallegos nunca
cumplió la función que le correspondía. Distéfano trató de jugar, pero solo
poco pudo hacer. De Toranzo para adelante, las cosas recién empezaron a
funcionar con el ingreso del Kaku. Antes, cada ataque terminaba en Espinoza
encerrado contra la línea sin tener a nadie para pasarle la pelota. Toranzo
jugó más defendiendo que atacando. La defensa tampoco tuvo un buen partido. A
excepción de Mancinelli, la firmeza que se venía dando en encuentros anteriores
no se vio. El lateral de San Román estuvo siempre expuesto, aunque no hubo que
lamentarlo porque Vélez poco tuvo para dar. Tanto adelante como atrás, las
ausencias de Vismara y Bogado condicionaron enormemente al equipo.
Parece que Eduardo Domínguez está
apostando a la Copa Sudamericana, ahora que los puestos de descenso se ven más
lejanos. Cuando el equipo está completo, el Globo inspira respeto, pero se hace
más difícil cuando se empiezan a resguardar titulares. La ilusión de la copa
internacional es grande, pero Huracán no se puede dejar estar en el plano
local. Los descensos no están definidos, y cuatro partidos es mucho.
CeciQuemera.

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