Después de siete fechas y circunstancias
de lo más variopintas (incluyendo un nuevo título y la eliminación de la
Libertadores), Huracán volvió a ganar. Sin ser un derroche de ideas ni de
capacidad táctica, mostró otra cara y sumó tres puntos que son oxígeno para un
equipo que venía ahogándose.
En medio de un desorden colectivo
de ambos equipos, Huracán fue mejor al principio. Con Agustín Torassa y
Patricio Toranzo como generadores de juego, advirtió a la defensa rival que no
tendría una noche tranquila. Cuando Atlético Rafaela empezaba a hacer frente al
envión del Globo, en una contra de Torassa el arquero salió a achicar con las
piernas hacia adelante, cometiendo una indudable falta. Fue Eduardo Domínguez
quien se encargó a los 29 minutos de rematar desde el punto de penal para abrir
el marcador. A partir de ahí, Huracán volvió a ser mejor, intentando lastimar
con pelotas profundas, pero cayendo seguido en el off-side.
Aunque fue Rafaela quien entró más
decidido al Segundo Tiempo, el premio fue para el local. A los 16, en un tiro
libre pateado por Toranzo, Eduardo Domínguez apareció sólo en el área para
empujar de primera el balón a la red. Daba la sensación de que el trámite
estaba terminado, pero, en diez minutos, a Huracán se le oscureció el panorama.
A los 20 y a los 24, dos desatenciones defensivas dejaron que González y Possetto
empataran el encuentro. Dos minutos después, se sumó la expulsión de Federico
Vismara (que había tenido un partido tranquilo) por doble amarilla. La
continuidad del juego decía que era Rafaela quien estaba más cerca del tercero.
Huracán no tenía la pelota, y cuando lo hacía sólo recurría a pelotazos. Sin
embargo, a los 40, un muy buen pase de Toranzo dejó a Ramón Abila sobre el
fondo del área para que luego se sacara de encima a un defensor, al arquero, y
hasta tuviera tiempo de acomodarse para marcar el gol de la victoria. Atlético
Rafaela nunca se recuperó del golpe y el Globo no tuvo que sufrir más.
Por primera vez en demasiado
tiempo, Huracán tuvo el temple necesario para no resignarse cuando las cosas no
salieron según lo planeado. El Primer Tiempo fue bueno. A excepción de algunos
minutos antes del penal, el Globo fue desorganizadamente superior. El trabajo
defensivo y la presión fueron bueno, aunque terminaron opacados por lo sucedido
en el Segundo Tiempo. Ya es historia repetida que el equipo confía demasiado en
sus capacidades para resguardar un gol o, en este caso, dos. La visión de juego
de Toranzo y la genialidad de Wanchope lo salvaron de un nuevo empate con sabor
a poco. Lo llamativo fue que los tres goles fueron convertidos en momento en
los que con menos o más diferencia, Rafaela era mejor. Será cuestión de empezar
a hacerlos también cuando es el Globo el que domina.
Con sólo una fecha antes del
receso por la Copa América, Huracán tiene la posibilidad de terminar el
semestre con una imagen un poco más amable que la de las semanas anteriores.
Necesariamente, este debe ser un punto de partida. Queda mucho tiempo por
delante, pero también hay muchísimo por hacer.
CeciQuemera.

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