En el último partido de este
primer semestre, Huracán se despidió con un empate en un partido entretenido,
dejando muchas dudas en lo defensivo y algún rayo de esperanza adelante. Aunque
hubo momentos en los que sufrió, el punto dejó cierto sabor a poco, cosa que ya
se está volviendo familiar.
Colón y Huracán se repartieron el
balón en el Primer Tiempo. El equipo santafesino se dedicó a presionar arriba
para recuperar rápido el juego, pero cada vez que Huracán lograba sobrepasar
esa primera línea, la defensa ya no se veía tan sólida. Del lado Quemero pasaba
exactamente lo mismo. Sin embargo, por insistencia, Huracán fue un poco mejor,
hasta el gol de Colón. A los 37 minutos, el local contó con un contragolpe
después de un corner a favor del Globo. La pelota le quedó a Llama, que logró
superar las marcas de Luciano Balbi y Federico Vismara, para encarar solo al
área y rematar dejando a Marcos Díaz sin nada que hacer. A partir de ahí, Colón
empezó a recuperar protagonismo.
El Segundo Tiempo empezó con un
ida y vuelta constante. De la mano de un Daniel Montenegro enchufado, el Globo
empezó a hacer la diferencia. Eso se vio plasmado en los números a los 16
minutos. En una contra, el Rolfi tuvo la oportunidad de avanzar unos cuantos
metros en el campo rival. El pase milimétrico que realizó hacia el costado del
área se encontró con David Distéfano, que remató entre el arquero rival y el
palo. Después del gol, Huracán se relajó un poco, tanto atrás como adelante. La
defensa siguió sufriendo sofocones, bien resueltos por Marcos Díaz, y el
trabajo de la delantera se centró en desperdiciar una pelota parada atrás de
otra. Sobre el final, la emoción se adueñó del partido. A los 41, el 1 de Colón
se fue expulsado por mano afuera del área. Huracán tuvo una oportunidad de oro,
ya que su rival había hecho los tres cambios y estaba sin arquero, pero, como
durante los todo el encuentro, el encargado de patear el tiro libre, Eduardo
Domínguez, no lo hizo bien. Dos minutos más tarde, el mismo Domínguez vio la roja
por doble amarilla.
Lo buenos del partido fue que,
finalmente, el Rolfi Montenegro despertó. Se vio lo que se esperaba de él, y el
día que eso se encuentre con el Toranzo que todos conocemos, aunque ya no
aparezca tanto, mucho de los problemas de Huracán se van a solucionar. El
equipo tiene la pretemporada para trabajar en la defensa, que en estos seis meses
fue de mayor a menor. Frente a la delantera de Colón, nunca fue una garantía, a
excepción, por supuesto, de Marcos Díaz. Al mediocampo le falta decidir si
quiera jugar con posesión del balón o a pocos toques y rematar rápido, porque
hace esas dos cosas a medio y pocas veces encuentra buenos resultados. Agustín
Torassa volvió a ser lo mejor, especialmente en el Primer Tiempo, haciendo buen
uso de su velocidad. El empate fue justo, en líneas generales, pero dada la
posición en la tabla, Huracán tendrá que empezar a apuntar más alto.
En el balance de este semestre,
mirando únicamente el juego, Huracán tiene más abultada la columna del debe.
Este receso debería ayudar a calmar un poco los ánimos y a levantar la confianza.
Este mimos equipo fue capaz de golear a Cruzeiro y ganar un título. No es
descabellado pensar que se puede volver a tener un buen nivel.
CeciQuemera.

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