sábado, 27 de octubre de 2018

Huracán 3-2 Colón


Con mucho amor propio y un poco menos de juego Huracán ganó un partido que veinte minutos antes estaba perdiendo por dos goles. Le costó encontrarle la vuelta a un Colón relativamente sólido y terminó ganándolo desde lo anímico.

La mayor parte del primer tiempo fue muy pareja. Ambas defensas lograban detener los avances rivales y el mediocampo estuvo muy disputado. El Globo tuvo un poco más la iniciativa al comienzo del partido, como nos tiene acostumbrados, pero a medida que pasaban los minutos y el gol no llegaba se fue perdiendo esa superioridad. El juego no avisaba que llegarían dos goles en tres minutos del lado visitante. El primero, a los 39 minutos, derivó de un error en la salida de Damonte que, luego de dos pases escalonados culminó con un remate que se desvió en Chimino, descolocando a Marcos Díaz. El segundo, luego de un par de rebotes que siempre terminaron en piernas de Colón y algunos cómodos y preocupantes pases en el área, fue de Chancalay a los 42. Si antes había tenido un partido discreto con huecos en el mediocampo, a partir de ese momento Huracán se desordenó y le facilitó las cosas al rival.

A Colón se lo veía muy cómodo con la diferencia de dos goles. Lo ayudó la incapacidad de Huracán de utilizar los espacios que fue ofreciendo cada vez más. La expulsión de Auzqui a los cinco minutos no hizo más que seguir oscureciendo el panorama. Sin embargo, a partir de los cambios, Huracán empezó a mostrar otra cara. De menor a mayor fue tomando cada vez mayor presencia, aun sin demasiada claridad. A los 27 minutos Gamba recibió una pelota en el área que había tomado Chávez de un rebote y comenzó a cambiar la historia. Colón no tuvo tiempo para acomodarse al nuevo estado de la situación. Un minuto más tarde Gamba habilitaría a Roa para que marcara el empate. El equipo visitante nunca supo cómo salir de su área luego de haber pasado tantos minutos creyendo que tenía el partido liquidado. El gol de Gamba de tiro libre (previo desvío en la barrera) a los 38 se venía anunciando y coronó el cambio de cara que había tenido Huracán.

Dentro de los 90 minutos se dieron varios partidos diferentes. Por un lado, casi todo un primer tiempo muy parejo en el que el fondo de Huracán respondió bien (mejor los centrales que los laterales), el mediocampo no logró ganar la disputa con los volantes de Colón y con pocas oportunidades claras adelante. A partir de los goles en contra, el Globo empezó a mostrar más espacios atrás, sobre todo en los laterales, fue incapaz de tener la pelota inteligentemente y no se acercó al arco rival. Los cambios fueron un factor clave para cambiar el transcurso del partido y aquí la tarea a rescatar es la de Alfaro. No esperó de más como en otros partidos, se arriesgó haciendo cambios ofensivos y todos ellos cubrieron las falencias que venía mostrando Huracán. El equipo pasó a atacar tanto que ya no tuvo oportunidad de sufrir atrás. Sin convertirse en una línea impecable, el mediocampo cubrió los espacios que había mostrado todo el partido y generó la base para que adelante el Globo sumara una cuota de rapidez e imprevisibilidad clave para marcar goles. La tarea de Gamba en este sentido fue superlativa. Huracán jugó con la confianza de Colón sobre el resultado que parecía irremontable y terminó forzando los goles. De todas formas, si hay algo que este partido no tuvo fue prolijidad. Se notó que Damonte estaba a media máquina y una vez más Rossi tuvo la responsabilidad de ocupar espacios que no suele ocupar, lo que generó más problemas que certezas. Este equipo sigue extrañando a Araujo. Ninguno de los dos laterales tuvo un gran partido pero la espalda de Álvarez fue un peligro todo el tiempo que estuvo en cancha. Adelante vuelven a aparecer dudas respecto a la delantera titular. El 9 cambió, pero la respuesta volvió a salir del banco, esta vez con nombres diferentes, lo que habla de una falta de regularidad en ese puesto (más allá de que el acompañamiento, en este partido especialmente con Gamba, ya es una de las cartas fuertes de este equipo).

Lo que no le faltó a este equipo fue hambre de gol. Eso es algo que un gran equipo siempre debe tener y es el factor que termina definiendo todo cuando el juego no funciona. Sin embargo, el juego hace falta y Huracán debe preguntarse cómo resolver esa fuerte dependencia de algunos nombres propios a la hora de armarse con solidez. Tiene un colchón de confianza muy importante para construir sobre él.

viernes, 26 de octubre de 2018

Por la recuperación

Todo salió mal el domingo ante Independiente, Huracán que extrañó a Damonte, acompañado de varios malos rendimientos individuales y un mal planteo de partido, tuvo un fuerte traspié en Avellaneda ante el equipo de Holan. Esta noche desde las 21 horas intentará levantarte, volver a ser ese equipo duro, a veces aguerrido que no desperdicia oportunidad para liquidar a los rivales. Del otro lado estará Colón de Santa Fe, un rival que desde hace muchísimos años se le hace cuesta arriba al globo, sin embargo de la mano de Alfaro logró vencerlo por Copa Argentina hace un año atrás 1 a 0 con el tanto de Wanchope Abila. El equipo santafesino no es una maquina, pero como todo equipo que dirige tácticamente Eduardo Dominguez es un rival difícil de vencer, viene de ganarle 1 a 0 a los suplentes de River y de quedar eliminado de la Copa Sudamericana.
Alfaro observó junto a los quemeros que el rendimiento de Andres Chavez está muy por debajo de lo que se espera del ex goleador de Banfield y Boca, por eso su lugar lo ocupará Diego Mendoza que últimamente la viene embocando en el arco rival. Además, volverá Israel Damonte tras su desgarro al equipo titular, el que sale es Mauro Bogado.
Formaciones confirmadas para ambos equipos, Huracán volverá al Ducó luego de más de 40 días con Marcos Diaz en el arco, la línea de fondo compuesta por Cristian Chimino, Saul Salcedo, Federico Mancinelli y Pablo Alvarez. Israel Damonte junto a Rossi harán la contención en la mitad de cancha, mientras que Carlos Auzqui cumplirá tareas de ataque pero también de retroceso por la banda derecha, más tirado a la izquierda estará Andres Roa tratando de asistir a los delanteros Lucas Gamba y Diego Mendoza. Colón de Dominguez tendrá a Burian; Toledo, Godoy, Olivera, Escobar; Heredia, Fritzler, Zuculini, Estigarribia; Chancalay y Correa.
El arbitro del partido que se emitirá desde las 21 por TNT Sports será Dario Herrera.

domingo, 21 de octubre de 2018

Independiente 3-1 Huracán


Después de un parate de varias semanas (lesiones mediante), Huracán volvió al ruedo y se pegó un tropezón que todavía no es caída. Casi nunca tuvo el partido a su alcance y se vio claramente superado por Independiente tanto en el resultado como en el juego.

La primera media hora del partido más que jugarla Huracán la padeció. No habían pasado dos minutos y Gigliotti ya se había filtrado entre Salcedo y Chimino para marcar el primero. Independiente se movió muy rápido todo el tiempo y el Globo tuvo que correrlo de atrás. Incluso cuando luego de unos primeros veinte minutos muy intensos el local bajó el ritmo, a Huracán le costó abrirse camino. Hacia los treinta recién logró organizar la reacción y tuvo dos jugadas (una muy clara de Álvarez que se fue por arriba) que señalaron que romper el fondo de Independiente podía no ser tan imposible como parecía. El volumen de juego no ayudó a que eso sucediera.

El segundo tiempo fue un poco más parejo, en parte gracias a que Independiente retrocedió unos metros. Pese a eso, Huracán siguió siendo un equipo muy lento e impreciso que debía enfrentarse a un rival rápido y con mayor facilidad para definir sus jugadas. El segundo del Rojo llegó a los 15 a partir de Benítez luego de que Gigliotti se sacara fácilmente de encima la marca de Chimino y Salcedo y lo habilitara. Huracán era poco más que intenciones. Los cambios ayudaron a generar más espacios arriba, y por algunos minutos antes y después del descuento, se vieron algunas alternativas. A los 37 minutos, Mendoza recibió un centro de Gamba y de cabeza entre sus marcadores convirtió. Sin embargo, la esperanza del empate desaparecería a los 45 cuando Gigliotti, nuevamente, le ganó en velocidad a Mancinelli, no encontró otra resistencia y sentenció el resultado.

La diferencia de velocidades entre ambos equipos fue lo primero que se hizo evidente en el partido. No fue solamente el movimiento dentro de la cancha si no la toma de decisiones. Huracán nunca estuvo en condiciones de tener la iniciativa y marcar el ritmo del juego sino que debió intentar amoldarse a lo que Independiente proponía. La defensa se mostró descoordinada, el mediocampo con poco peso y hubo muy poco para hacer adelante. Lo poco que se consiguió no fue bien definido, incluso cuando se pudo ver que la solidez defensiva del local no era tal. Intentó Huracán sobre todo con escaladas por las bandas y centros, pero no tuvo herramientas para frenar el ímpetu y la presión insistente de Independiente. La falta de Damonte se hizo muy notoria. El equipo no logró cubrir su ausencia dejando a Rossi muy solo para ordenar al equipo (Bogado no fue para nada el jugador determinante que supo ser). Los mediocampistas ofensivos y los delanteros en varias ocasiones tuvieron que bajar demasiado para tener contacto con la pelota y aun así no se consiguió generar peligro. Por otra parte, no haber contado con Araujo en la defensa también fue importante, aunque los errores que se cometieron fueron más allá de esa eventualidad. Algo que suele hacer este equipo, cerrar espacios y armar un fuerte en el fondo, no sucedió en este partido. Hubo cierta mejoría en el segundo tiempo, sobre todo a partir de los cambios, que refrescaron el juego del equipo. Sin embargo, Huracán no fue capaz de encontrar los espacios ni siquiera a partir de la incertidumbre que generó el gol de Mendoza y casi siempre se mantuvo dentro de las reglas que establecía Independiente.

Lo que suceda en próximos partidos, y a partir de la vuelta de quienes hace bastante se convirtieron en titulares indiscutidos, señalará si esto fue solamente un traspié o no. Es un llamado de atención, de todas formas, para un equipo que puede volver a sufrir ausencias importantes (sobre todo si tenemos en cuenta la edad del once titular). Si de algo sirve esta derrota es para dejar claros los puntos flojos de este Huracán y trabajar en ellos.

A romper otra racha

Otra vez fue mucha la espera, los operativos de seguridad para los Juegos Olímpicos de la Juventud y la siempre molesta fecha FIFA nos impidieron ver a Huracán durante más de 2 semanas en un momento donde el equipo de Alfaro con 5 triunfos consecutivos. Sin embargo de algo sirvió este parate, Andres Roa pudo recuperarse de su sobrecarga, Israel Damonte solo se perderá el partido de esta tarde y deberán aguardar algunas semanas más Carlos Araujo (con un dedo del pie roto) y Juan Fernando Garro (con un desgarro). Desde las 17.45 horas Huracán visitará un estadio que en primera se le hace cuesta arriba desde hace muchisimos años, el último antecedente de un triunfo quemero es en marzo de 2014 por el torneo de la B Nacional, sin embargo en primera división debemos remontarnos a 2002. Independiente no viene del todo bien, su rendimiento en el torneo fue bastante irregular durante su estadia en la Copa Libertadores, ahora parece de a poco ir encaminandose. Esta tarde se enfrentarán 2 equipos duros, que saben a lo que juegan, Independiente de Holan, un equipo intenso que utiliza mucho la presion arriba y Huracán de Alfaro, un equipo que no siempre gusta, pero siempre tiene en claro el objetivo. Del lado de Avellaneda aun no hay formación confirmada para el partido de hoy, Huracán, con una sola variante en relación al equipo que venció 1 a 0 a Belgrano (el ingreso de Bogado por Damonte desgarrado) irá con: Diaz; Chimino, Salcedo, Mancinelli, Alvarez; Auzqui, Bogado, Rossi, Roa; Gamba y Chavez.
El tentativo de los de Holan es con Campaña; Bustos, Britez, Silva, Sanchez Miño; Domingo, Gaibor, Meza; Benitez, Gigliotti y Cerutti.
El arbitro del partido que se emitirá por la pantalla de Fox Sports Premium será Fernando Echenique, arbitro con el Huracán solo una vez vio la derrota en más de 10 partidos que impartió justicia, aquella oportunidad fue nada más y nada menos que ante Independiente en el ante último antecedente.