jueves, 26 de julio de 2018

Huracán 1-0 Victoriano Arenas



En un partido que tuvo todos los condimentos, empezando un día y terminando al siguiente, con un árbitro que perjudicó sin distinción a ambos equipos y un clima que no acompañó ni a los jugadores ni al campo de juego, Huracán superó por la mínima diferencia a Victoriano Arenas y clasificó a los 16avos de esta edición de la Copa Argentina.

La cancha fue un condicionamiento para el juego desde el minuto cero. El partido empezó con un diluvio que fue clave para que volviera trabado. Huracán no se salió del libreto que lo caracteriza, dejó al rival con la pelota y esperó a que llegara su momento para dar el zarpazo. Lanzó esporádicos contragolpes y se resguardó en una defensa por momentos exigida. Le alcanzaron pocos ataques para que el árbitro Barraza cobrara un penal dudoso que Chávez convirtió en gol a los 16 minutos. Sin embargo, la ayuda también fue para Victoriano, con dos goles mal anulados, el primero por un offside inexistente y el segundo por una falta en ataque de Mancinelli que no fue tal. A medida que transcurrían los minutos se hacía cada vez más difícil mantener la continuidad el juego. En el entretiempo el árbitro decidió que el partido debía suspenderse.

En la tarde de hoy, ya sin lluvia y con la cancha visiblemente más seca, el partido continuó y Huracán mantuvo su idea de juego (más allá de los ingresos de Rossi y Gamba por Toranzo y Briasco). Esperó a un Victoriano que fue dejando espacios en el fondo al lanzarse al ataque. El Globo intentó aprovecharlo sobre todo a partir de Chávez pero falló la definición y, una vez más, el juez de línea anuló el gol que podría haber cerrado el partido por un offside inexistente. Con voluntad y algunos argumentos, Victoriano Arenas molestó a la defensa de Huracán y por momentos puso al descubierto espacios entre los centrales. No le alcanzó para empatar el partido, aunque tuvo un par de jugadas bastante claras.

Sufriendo más o menos de acuerdo a cada momento del partido, Huracán hizo lo que planeaba hacer. Intentó aprovechar los espacios que aparecieron entre las líneas rivales. Fue una carta interesante la de Garro. Sobre todo en la noche de lluvia, fue su banda la que llevó más pelotas de Huracán al área rival. Chávez, además de convertir el gol, apareció mucho más en la reanudación del partido. Tanto para filtrar pelotas como para marcar presencia en el ataque fue uno de los puntos altos del Globo. El equipo también hizo pesar su condición de equipo de primera, no desde el juego, sino desde lo físico. En el aspecto defensivo, una vez más dejó al rival moverse y buscó mantener la seguridad de la defensa. Mantuvo a Victoriano moviendo la pelota en tres cuartos de cancha. Si bien no sufrió en demasía porque las condiciones del rival no lo exigieron, aparecieron huecos que Marcos Díaz resolvió sin demasiados problemas. No es un detalle menor el rendimiento del arbitraje. Así como indició en el resultado final a partir del penal que dio tranquilidad, un gol más de entre todos los que anuló a Huracán hubiese dado por terminado el partido.

Podría haberse esperado un resultado más abultado o una diferencia más notoria en el juego de Huracán con respecto al de un equipo recién ascendido a la C. En lugar de eso, Huracán cumplió con el trámite sin despeinarse mucho y experimentando cómo encajaban las nuevas piezas del equipo. Como punto de partida, avanzando en la copa e iniciando la temporada con una victoria, sirve. La vara alta para con este equipo está justificada.

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