Hasta acá llegó Huracán en la
edición 2016 de la Copa Argentina. Jugando mejor que en la instancia anterior
contra Central Córdoba, no le alcanzó para superar a Belgrano en los 90
minutos. La definición por penales le terminó sonriendo al equipo cordobés.
La diferencia se hizo clara desde
un comienzo. Huracán buscó construir a partir de la posesión del balón y Belgrano
prefirió esperar y jugar de contragolpe. Pese a que el Globo era mucho más
protagonista, fue Belgrano el que marcó primero. A los 19, tras una serie de
rebotes después de un tiro libre, Aveldaño se quedó con la pelota (estando un
paso adelantado) y metió el gol sin que Marcos Díaz pudiera hacer nada. Huracán
se recuperó rápido. Dos minutos después, Bogado empató el encuentro de penal,
gentileza de una mano rival. Los goles no cambiaron el desarrollo del partido.
Sí se modificaron las cosas en el
segundo tiempo. Belgrano salió de su cancha y Huracán perdió un poco la pelota.
El ida y vuelta fue constante aunque las jugadas de riesgo no se hicieron tan
presentes. A los 37 Bogado se fue expulsado por doble amarilla y el Globo ya no
fue a buscar más el arco rival.
Desde el punto penal, a Belgrano
le alcanzó con que Olave atajara el tiro de Nervo y sus jugadores convirtieran
los cinco remates frente a un Marcos Díaz que adivinó el palo tres veces pero
no llegó a taparlos.
El rendimiento de Huracán tuvo una
clara mejoría con respecto al partido pasado, especialmente en la creación de
juego. Se notó la insistencia de Eduardo Domínguez con sus dirigidos para salir
por abajo, y por un buen rato eso sirvió para controlar el partido. El problema
estuvo adelante, cuando llegó el momento de definir, y atrás, cuando Belgrano
buscó el arco quemero. La ausencia de Wanchope se sintió los 90 minutos. A
Huracán le faltó peso en el área rival. No le costó tanto llevar la pelota
hacia allí (aunque sí sufrió el juego lento e impreciso de Toranzo y
Montenegro), pero siempre quedó vacante la responsabilidad de definir las
jugadas. En la defensa, los puntos débiles fueron los laterales, y esta vez
Nervo y Mancinelli no estuvieron tan precisos para cubrir los errores. Llamativo
fue el flojo rendimiento de Bogado, especialmente su falta de picardía
haciéndose echar a pocos minutos del final y dejando al equipo sin uno de los
mejores a la hora de patear penales.
Era un partido para demostrar
cosas. No hay que olvidar que fue necesario llegar a los penales para perder (y
que Belgrano metiera un gol en off-side), pero el llamado de atención existe.
El mercado de pases dejó mucho que desear con respecto a la prontitud de la
llegada de los jugadores. Hay puestos en los que todavía no se vislumbran titulares
seguro y queda poco tiempo para resolver las dudas. El comienzo del torneo está
a la vuelta de la esquina y a eso hay que apuntar todas las miradas.
CeciQuemera

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